Wayne Coyne (Flaming Lips) sale al paso de las acusaciones de Kliph Scurlock

FLAMING LIPS

El culebrón Flaming Lips parece no tener fin. Es más, parece que se complica por momentos. Si la semana pasada era Kliph Scurlock, el batería despedido de la banda, quien ofrecía su particular versión de los hechos, ahora ha llegado el turno de réplica para Wayne Coyne, líder de la banda. Y parece que la versión de Scurlock culpando a Coyne de su marcha por criticar a su amiga Christina Fallin no le convence demasiado, ni tampoco otras de las acusaciones recibidas.

Así que, a través de la revista Rolling Stone, Coyne ha decidido aclarar la situación, aunque algo nos dice que aún quedan capítulos en esta historia. Y para que no haya malentendidos, lo mejor es que reproduzcamos extractos exactos de la entrevista y así que quede clara la postura del líder de los Flaming Lips.

Lo único que podemos decir de la marcha de Kliph es que no era muy importante para nosotros. Y todas las cosas que ha estado diciendo sobre las razones por las que fue despedido son mentiras fabricadas por él mismo. Sabe que luchamos con él por muchos años y en ningún momento se nos ocurrió que pareciese algo tan importante. Ni siquiera usaría la palabra “despedir”. Simplemente, ya no toca la batería para nosotros, así es como lo expresaría“.

Sin embargo, defiende que, pese a arrepentirse de que pareciese insensible por defender a su amiga Christina Fallin, no fue esa la razón por la que Scurlock dejó de formar parte de la banda, sino por razones exclusivamente musicales. “Con el tiempo, se volvió un músico cada vez más vago y con la mente cada vez más cerrada“, afirma Coyne.

Pero también el historial de mal comportamiento de Scurlock ayudó a la toma de decisiones:

Todo el mundo que le conoce sabe perfectamente el tipo de persona llena de odio que es. Todo el que mire con atención a sus cosas podrá ver que él odiaba a todas las bandas con las que hemos tocado. Cuando les tenía delante, les decía “hey, sois buenísimos”, pero veinte minutos más tarde entraba en Internet para decir “hey, esta banda son una panda de falsos, apestan”. Lo hacía con prácticamente cada banda con la que hemos tocado. Y según pasaba el tiempo, cada vez más gente prestaba atención a lo que decía ya que estaba conectado a los Flaming Lips.

Y todo esto se une al asunto de Fallin, ya que pensamos que si estaba tan lleno de odio, no podía seguir asociado a nosotros“.

No es lo único de lo que habla en la entrevista, pero sí que merece la pena leerlo para entender mejor esta polémica. Ah, y de cara al futuro, los planes de la banda no son buscar un batería de reemplazo, sino dos.

¿Acabará aquí este asunto? Lo dudamos…