Vudú electrónico y mucho estilo en el evento de Adidas All Originals

Fiesta de las tres rayas en Madrid. No se trata de una rave salvaje. Adidas Classic regala a unos pocos elegidos una fiesta por todo lo alto en el Círculo de Bellas Artes de la capital. Mucha expectación, grandes colas, chicas bonitas, gente deseando ser vista. Empaque de gran fiesta. ¿Habrán resucitado a Dee Edwards para que todo sea más corporativo? La marca alemana sabe como mover su poder iconográfico entre sus clientes potenciales.

Una vez dentro empezamos a ver rostros conocidos, otros no tan conocidos y a la gran masa anónima. Esos afortunados que hicieron un Me gusta en la página de Facebook del evento o que a través de Twitter consiguieron la preciada invitación. Chicos Adidas como Granero pululan entre la multitud como uno más. La sala se va llenando lentamente. Los precios populares en barra van calentando a un público en pleno reconocimiento del terreno. Nos tomamos una copa a la salud de la firma germana.

La música, que es a lo que venimos en Crazyminds, empieza a sonar. La sesión de New Young Pony Club hizo honor a la calidad de su música. Se decantaron por un Techno-House con un refinamiento estético y una estridencia y rebeldía interior muy acorde con la imagen de marca de la gama retro de Adidas. Pero la gente aún no estaba a tono, se buscaba el ver y ser visto, como siempre pasa cuando entras a una fiesta.

Buraka Som Sistema: Vudú electrónico

Todo eso cambió, cuando salieron al escenario Buraka Som System. Estos portugueses abanderados del sonido Kuduro tienen el demonio metido en el cuerpo. El escenario se convirtió en un ritual de Vudú que enchufó a todos los invitados. Sacrilegio no dejarse llevar o morir en el intento. Histeria colectiva. Los poses pasaron a mejor época. La liberación afectó a todos los presentes y los bailes sensuales y contoneantes empezaron a expandirse por la sala y a dejarnos los ojos como platos. El fantasma del hermano de Adi Dassler, el de la competencia, también fue invocado en plena actuación. No se explica como se puede venir abajo la mesa del DJ. Pero todo siguió su curso y esa histeria que os cuento llegó a su extremo cuando los Buraka pidieron a diez fieles a completar el ritual. Todas mujeres y de buen ver. La primera osada en subir se convirtió en la estrella de la noche. La locura se apoderó de esta santera de la virtud. Sólo decir que lo único que no enseñó fue el logo de la marca que promocionaba el evento. Y hasta ahí puedo leer.

La hora larga que estuvieron se hizo corta y como no podía ser de otra forma se despidieron a lo grande con su éxito más comercial, Kalemba, en medio de un éxtasis que demandaba más magia negra. Los portugueses se fueron para dejar su sitio a Eme DJ.

Eme DJ: Fin de fiesta

Con el ritmo facilón de Buraka Som Sistema metido en el cuerpo, la gente no se movía de la sala. Era el momento idóneo para Marta Fierro. Eme DJ ya no es ninguna sorpresa. Siempre deja buen sabor de boca, por algo está en las cabinas de los mejores DJ´s del mundo y en los mejores festivales de Europa. Eme apostó por seguir con percusión. Techno elegante de la DJ oficial de Adidas, sin estridencias. Siempre deja su sello y no reniega de su pasado en el Electropop. Hoy no fue menos. Broche de oro a una gran noche.

Si todas las marcas nos fidelizaran igual que Adidas, el mundo sería un lugar feliz, sin guerras, con millones de cirróticos y un consumismo aún más atroz, pero es de agradecer que estas cosas se hagan con clase y la verdad que los tipos de las tres rayas saben organizar eventos.