Viernes de Low con el oro reñido entre Izal y Kasabian

El Low Festival 2015 daba el pistoletazo de salida el viernes 26 celebrando la que ha sido su séptima edición con un cartel que ya presagiaba importantes momentos.

Temprano, a las 20:35 concretamente, Zahara salía al escenario Matusalén a presentar su notable disco “Santa”.  Pese a que la franja horaria no era la mejor, la ubetense consiguió atraer a un público considerable y metérselo en el bolsillo a lo largo de su actuación hasta ganárselo definitivamente cuando decidió bajar y bailar “Tú me llevas” entre los que allí estábamos poniendo un bonito punto y final al show. Su delicadeza y calidez hicieron que los minutos que duró su interpretación supiesen a poco.

Las letras grandes del viernes eran para Kasabian, y a decir verdad, no defraudaron. Si empiezas con la atronadora “Bumblebeee” todo tiene que ir sobre ruedas. Los de Leicester no terminan de hacer grandes discos, pero lo suyo son los baños de masas. La complicidad entre Tom Meighan y Sergio Pizzorno se hace presente en cada segundo que pasan encima del escenario y esa complicidad es absorbida al completo por el público que la agradece gritando y cantando a toda voz canciones como “Eez-eh”, “UnderDog” o “Fire”. Hicieron vibrar a los presentes, que teníamos muchas ganas de divertirnos, haciendo un repaso por toda su discografía dando el papel que se merecía a “48:13”. Con una asistencia que casi rozaba el lleno, el calor y la humedad que se vivió no pareció importar a los que bailábamos con cada hit de los británicos, y es que si alguien sabe como tener al público totalmente entregado son ellos, que animaron sin freno desde el principio para que los asistentes se dejaran los pies y la garganta en el recinto.

Pero aún no tenían ganado el oro e iban a tenerlo complicado ya que un rato después apareció Izal, que a los pocos minutos consiguió poner el escenario Budweiser patas arribas. Iniciando su actuación con su nuevo tema “Copacabana” provocaron que el público, que ganaba en cantidad al de Kasabian, estuviera  desde el primer hasta el último minuto cantando cada uno de sus temas.  Aparte de repasar sus dos discos con canciones como “Palos de ciego”, “La mujer de verde” o “Pánico Práctico” que envolvieron a los asistentes en la más absoluta de las locuras, sorprendieron con “En aire y hueso” como adelanto a su siguiente disco que saldrá a la venta el próximo 4 de septiembre.

La sorpresa de la noche, al menos para la que os está contando esto, vino de la mano de The Strypes. Estos chicos son de otro mundo, vaya forma de hacer música. Su desparpajo en el escenario se complementa a la perfección con la rotundidad de sus canciones que no dejaron indiferentes a los que allí estábamos. Pese a que ninguno de los miembros del grupo supera los 20 años, su forma de actuar deja sin palabras. McClorey y Pete O´Hanlon a la guitarra y al bajo respectivamente, hicieron espectáculo con su forma de “acariciar” sus instrumentos y más de lo mismo ocurría con Evan Walsh a la batería y un Ross Farrelly que tenía bien asimilado su papel protagonista en la banda.

Aunque se aprecia que aún quedan cosas por limar en su puesta en escena, el blues y el rock and roll de los irlandeses va a dar mucho que hablar en el panorama musical. 

Ganas había y muchas de ver en directo a Delorean. La hora a la que estaban programados los vascos (03:50h) era para valientes, pero vaya si mereció la pena. Con un escenario Matusalén bastante concurrido, no dejaron indiferente a nadie. Y es que nada mejor que la madrugada para dejarse llevar por el sonido y la energía que proyecta el grupo. Sonaron todos sus hits con contundencia, queriendo mencionar “Dominion” o “Deli” como auténticas bombas de baile que hacía casi imposible no mover los pies del suelo. También nos ofrecieron su reciente “Crystal”, y sí, nos dejaron con muchas ganas de escuchar nuevo material suyo.