Two Door Cinema Club – Beacon

TWO DOOR CINEMA CLUBLas corrientes de aire vienen, se van y cada temporada se repite el mismo ciclo. Muchas veces, las corrientes musicales recorren el mismo camino. No sorprende su efecto pero nadie avisa de cuando van a volver. ¿Quién no recuerda con añoranza una brisa fresca de primavera? Bueno, no nos pongamos ñoños, aunque la comparación sea precisa. La música de Two Door Cinema Club se ha consolidado, mantiene una línea seductora que nos recuerda buenos momentos musicales del
pasado, propios y ajenos a la banda.

Y es ese vuelo tan inesperado como repetitivo el que hace de este Beacon un disco al que me cuesta ponerle un pero por honradez y por calidad. La salvedad es que soy de los que cree que una banda debe experimentar y reírse de sí misma en cada trabajo, si no corre el riesgo de estancarse. Los chicos de Two Door Cinema Club están en esa fase de bonanza en la que han encajado las piezas pero en su siguiente disco deben recuperar la frescura de inventar.

Next year tiene ese aire punk suavizado por un pop refinado que tanto bien ha hecho a la formación norirlandesa. Un pop vanguardista con su propia línea editorial. Sonido puro, nítido y reconocible. Muy reconocible, basado en el britpop más purista, aunque con modificaciones brillantes. Handsake suena demasiado uniforme, a ese sonido que se le presupone. Engancha pero por puro vicio, es heroína acústica. Deja mono aunque puede saturar la mente. Por su parte, Wake up y sus acordes rock elevan el ruido del disco y la sitúan en la cima de las últimas creaciones de la banda. Me ha encantado su pausa, esos necesarios cambios de ritmos que la convierten en la secuencia perfecta de una canción indie. Someday tiene un ritmo frenético y ‘britpopero’ ya oído con anterioridad pero con un gancho excepcional: un sonido refinado y una velocidad adecuada.

Mientras tanto, Sleep Alone, primer single del disco, tiene un aire Killers muy evidente, aunque ocupa una segunda fila inmerso en un disco que le supera. Settle, o cómo expresar una explosión de energía pop, y The world is watching, que nos obsequia con la maravillosa voz de Valentine, se recrean en un refinamiento muy acertado y que realmente me han seducido. Spring y Pyramid son de esas canciones que reflejan momentos de bajón ideales para plantearte el por qué de este mundo ¿de mierda? Y todo eso a pesar de no ser precisamente canciones de ritmo lento o sensiblero. Simplemente consiguen tal efecto evocando buen rollo y recuerdos de tiempos mejores. Y para terminar, Beacon, que nombra y cierra el disco, es un tema con una percusión y un ritmo preciosistas. Un gran cierre a un buen LP.

Sleep Alone no muestra nada nuevo de Two Door Cinema Club, aunque sí mucho bueno. Un disco que parece que ya has oído pero que suena muy bien. Los chicos del Norte de Irlanda han terminado su búsqueda musical, consolidando su propia identidad y mostrando sin tapujos su religión pop. Ahora, llegados a este punto, quizás deberían desencasillarse en sus futuros discos. Ya sé que este concepto es quasisacrílego en estos tiempos que corren de uniformidad, pero la verdad es que se debe exigir al talento de Two Door Cinema Club que evolucione el género. Esperaremos novedades. Por lo demás, un disco con temas de antología y un sonido en el encontrarás el abc del indie.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10