TURBOROCK (SÁBADO): Matthew Sweet, Gigolo Aunts, Nada Surf y más…

Este segundo día fue más nostálgico, ya que algunas de las bandas que actuaban hoy han puesto banda sonora en algún momento de mi vida, como Matthew Sweet, Gigolo Aunts o Nada Surf, pero antes de que empezaran los platos fuertes, comenzó The Tormentos, banda argentina de rock surfero instrumental (algo que, al igual que Jesse Malin, no es un estilo que me vaya mucho), aunque el concierto fue entretenido, algo que achaco a la brevedad del concierto. Una de las sorpresas agradables fue King Salami, que junto a su banda, descargó un buen show de rock con mucha gracia y repitiendo varias veces que tras el concierto estaría en la zona merchandising para firmar discos y fotografiarse con él. Eso estuvo bien, ya que al ser un recinto extremadamente pequeño, era todo muy familiar y algunos artistas salían para juntarse con el publico dentro del recinto.

Los más elegantes del festival fueron The Sadies. Los canadienses iban todo trajeados para darnos un concierto entre el garage y el rockabilly surf, en el que intercalaban canciones cantadas más entretenidas que sus western instrumentales, algo más aburridas.

A eso de las nueve, aparecían Gigolo Aunts y la sala acogía el momento de más público con sus grandes temas de power-pop (recuerdo la versión que hicieron en su día del clásico español La Chica De Ayer) y ese final con uno de sus mayores éxitos, The Big Lie. Qué buenos, qué grandes aquellos maravillosos 90, qué momento más inolvidable, como los posteriores después de terminar el concierto de Gigolo Aunts cuando nos pudimos fotografiarn con el siguiente artista, otro de los culpables de que yo estuviera en Benidorm, el voluminoso Matthew Sweet, algo pasado de peso, lo que no quita de su clase a la hora de tocar la  guitarra y cantar. Una vez empezado su concierto, llamó a todos los integrantes de Gigolo Aunts para que le acompañaran en los coros en dos de los temas de su repertorio, que prácticamente fue el de su álbum Girlfriend, que en este 2011 cumple 20 años de su publicación.

Tras el concierto de Matthew Sweet les tocaba a los cabeza de cartel de la jornada del sábado: Nada Surf, que no defraudaron a los asistentes e hicieron un guiño a la música nacional tocando la versión de Mercromina, el tema Evolution, y ya para terminar, otro tipo de colgadura sónica, esta vez más alienígena y más espacial, con Man or Astroman?, tres tipos disfrazados de astronautas y una chica vestida de plata a la guitarra tocando rock surfero mas allá de nuestro planeta. Decir que al final de su concierto, el vocalista quemó el theremin con el que nos rayó en sus dos últimas canciones y el batería acabó con uno de sus bombos de sombrero. Una buena manera de acabar un festival que transcurrió entre amigos con buen ambiente para mayores de treinta que sabían dónde iban y, para los organizadores, desearles lo mejor para una nueva edición.