Top 5 películas (indie)apocalípticas

PERFECT SENSE

“El milenarismo va a llegar”, ya lo decía el escritor y cineasta Fernando Arrabal en 1989, pero nadie le prestó atención (quizá tuvo algo que ver su más que evidente estado de embriaguez).

Asteroides errantes, agujeros negros, colisiones interplanetarias; muchas son las hipótesis apocalípticas que pronostican la llegada del fin del mundo para hoy 21 del 12 de 2012. Teorías que distorsionan y malinterpretan el calendario maya de la cuenta larga, según el cual, el solsticio de diciembre del presente año pone fin al baktún o ciclo 12, iniciándose una nueva era marcada por un cambio positivo de conciencia global.

Está claro que las epidemias, lluvias de meteoritos e invasiones zombies, son mucho más espectaculares y cinematográficas que las profecías de carácter espiritual mesoamericanas. Las grandes superproducciones hollywoodienses como 12 monos, Armageddon, 2012, Independence Day o El día de mañana; despliegan todo su arsenal de efectos especiales para recrear un fin del mundo catastrófico, en el que abundan las explosiones, la sangre, el fuego y las olas gigantes.

No obstante, el cine de autor y el cine de bajo presupuesto o “independiente” también ha encontrado en el apocalipsis, paradójicamente, su salvación. A continuación, 5 títulos, ordenados de mayor a menor valoración y de menor a mayor “indismo”, para pasar el fin del mundo de una manera más llevadera:

  1. La Niebla (Frank Darabont, 2007): las imágenes promocionales de esta película, basada en la novela homónima de Stephen King, remiten a la estética serie B propia de los telefilmes vespertinos de fin de semana. Pero nada más lejos de la realidad. La Niebla es una pequeña joya del cine de terror infravalorada o no descubierta por muchos. Narra la historia de un pueblo de Maine que, tras una gran tormenta, queda sumido en la oscuridad, o más bien en la blancura, provocada por una espesa niebla que esconde monstruosas criaturas y que mata a todo aquel que osa atravesarla. Esta situación sobrevenida obligará a los vecinos encerrados en un supermercado a poner a prueba sus instintos de supervivencia e intentar conciliar ideologías y creencias religiosas.

  1. Take Shelter (Jeff Nichols, 2011): Curtis LaForche (Michael Shannon), obrero de Ohio con antecedentes de esquizofrenia, comienza a tener alucinaciones y sueños relacionados con grandes catástrofes que destrozan su pueblo. Nadie le cree y sus desvaríos se tornan más reales cuanto más avanza la trama. Entre lo real y lo imaginario, Nichols relaciona de manera muy sutil el desmoronamiento personal con el declive del Universo. La tensión y estilización de las imágenes va in crescendo hasta desembocar en un impactante desenlace.

  1. Melancolía (Lars Von Trier, 2011): intentar criticar una película de Von Trier siempre conlleva grandes responsabilidades. De modo que optar por la sinopsis del último film del danés es la solución más apropiada para no granjearse la enemistad de los cinéfilos más exigentes. Al igual que Take Shelter, Melancolía conjuga el apocalipsis personal de sus protagonistas, Justine (Kirsten Dunst) y Claire (Charlotte Gainsbourg), con el fin de la civilización, provocado, esta vez, por el choque del planeta Melancolía contra la Tierra. Se trata de una sucesión de bellísimas imágenes que, en un magnífico prólogo a cámara lenta con claras reminiscencias a la escena inicial de Anticristo, adoptan códigos más propios del videoarte que del cine narrativo.

 

  1. Perfect Sense (David Mackenzie, 2011): producida por la cadena británica BBC, Perfect Sense narra la historia de amor entre el chef Michael (Ewan McGregor) y la epidemióloga Susan (Eva Green). Entretanto, Europa sufre una grave epidemia que priva a sus habitantes de los 5 sentidos. La pérdida de las percepciones sensoriales ya fue tratada con tintes apocalípticos en A ciegas, film dirigido por Fernando Meirelles y basado en la novela de José Saramago.

  1. 4:44 Last Day on Earth (Abel Ferrara, 2011): Los dos protagonistas de 4:44 Last Day on Earth aceptan estoicamente su destino. Desde hace tiempo saben que el mundo se acabará mañana a las 4:44 de la madrugada y saben que no hay posibilidad de sobrevivir, tal y como les han comunicado políticos y medios de comunicación. La responsable: la destrucción plena de la capa de ozono.