Tigres Leones presentan Mucho Spirito en Madrid

TIGRES LEONES

La Fonoteca tiene el don de permanecer cerca de bandas que se nos empiezan a escapar de las manos. Y esto ocurre casi casi tras el lanzamiento del primer álbum, conscientes de que el camino que han decidido tomar es ese en el que estarán seguros de lo que hagan.

Tigres Leones es el resultado de dos bilbaínos, una sevillana y un vallecano. Cuatro caracteres distintos que se conocen – como en todas las grande historias – en una gran ciudad. En este caso: Madrid. Madrid será, desde entonces, el cuartel general del que dan muestra Tigres Leones (EP), Arder/Bailar y Mucho Spirito (Sonido Muchacho, 2013).

Mucho Spirito ha sido el impulso en este comienzo de 2013 para que, de alguna manera, Tigres Leones entrasen a formar parte de ‘la escena’. Esa ‘escena’ que nadie sabe bien qué es. La misma que se retuerce, en muchos casos, por el exceso de confianza que resuelven algunas bandas sin haber demostrado nada aún.

Por eso, precisamente, muchos de nosotros nos encontramos vestidos con esa media sonrisa agradable cada vez que aparece un grupo con ganas de demostrar que no están ahí por imposición divina. Y así fue. El viernes ocurrió (porque estas cosas ocurren). Los Tigres Leones de los que llevábamos escuchando hablar desde hace un par de años aparecieron en la, por todos conocida, Sala Siroco para hacer valer un peine: el suyo.

Después del inicio, de la mano de los gallegos Telephones Rouges, buena mano. Dos guitarras, bajo y batería (Luismi, Pablo, Javi y Rosa Ponce + su camiseta de OFF!, que quede muy claro) salían en posición cordial y amistosa, que es lo que sucede cuando uno presenta disco también: que hay amigos. Así sonaban por primera vez en directo canciones como esa Anna Casteller, que apuntaba tantas maneras. La juguetona Niños Nazis. ‘Invadamos Canadá’ dijeron también. Y un montón de cosas buenas y sanas como que a lo mejor “tendremos que morder la mano que nos da de comer, sus raciones son muy pequeñas”. O “voy a comprarte un vestido de flores y casarme contigo en Galicia, porque quiero que llueva y estemos en casa viendo una peli de mierda”. Alto y claro.

Con el eterno vaivén de colaboraciones: trompeta y armónica, coros y percusión (Adolfo y Lolo – Hazte Lapón / Javi ‘Sna Kee’ Gorostiza – Aldea.) en continuidad sobre el escenario y con permiso de la aportación de León Ruiz Gosling, quien escribió Teletienda y colaboró en Superhéroe y Veneno, el concierto resultó algo cercano a lo que podríamos definir como una avalancha de ingenio y buen gusto. Y una buena dosis de humildad como banda, que, repito, es siempre loable.

Texas, también incluida en este primer largo, Perdón y gracias (2011) – ‘niños, futuro’ ya saben de dónde – y la citada Teletienda pusieron punto y final a una velada rápida.

El trabajo de los chicos de Tigres Leones, la despreocupación por mantener una imagen a la hora de contar historias, el parecido con otras bandas que todos conocemos y con ninguna en concreto, el directo afilado, punzante, cálido y tímido (en menor proporción) nos deja una sensación de expectación indiscreta.

Y muchas ganas de ver hasta dónde son capaces de armar revuelo los animales que llevan por nombre. Fuera de la jaula.