‘The Tempest’, por Nick McCarthy, Philipp Plessman y Shakespeare

The Tempest está considerada como el testamento de Shakespeare, ya que probablemente ésta fue su última obra. En ella, Próspero ha sido traicionado por su hermano, denigrado y expulsado de la alta posición de la que gozaba legítimamente como duque en Milán. Ha sido exiliado y ahora se encuentra en una isla desierta tras naufragar el buque en el que iba, allí Próspero cuenta con la compañía de su hija Miranda y se entrega al estudio de los libros de magia de los que dispone. Así es como logra entrar en contacto con espíritus como Ariel, y con su ayuda empieza a planear la venganza contra su hermano. Pero Próspero, en un arrebato de altruismo, renunciará a la venganza contra su hermano y permitirá el matrimonio entre su hija Miranda y Ferdinand (sí, irónicamente se llama Ferdinand, como el Archiduque Ferdinand, el defensa del Manchester o como cierta banda escocesa).

Y 400 años después de que Shakespeare escribiera esta tragicomedia romántica de tal solemnidad nos enteramos de que en Alemania hay un hombre que hace obras de teatro con marionetas, que a este hombre llamado Philipp Plessman se le ha ocurrido hacer de The tempest un musical y que tiene un amigo de la infancia que es músico y que le podría poner la música a su obra. Ese tipo amigo suyo de cuando aún se comían los mocos se llama Nick McCarthy y tiene un grupo: Franz Ferdinand.

“Lo hacíamos todo juntos: tomar drogas,tocar la guitarra, todas esas cosas de adolescentes”, dice McCarthy. Se conocieron en Bavaria, en la Alemania en la que McCarthy se crió. Y años después a Plessman se le ocurrió la idea del musical mientras estudiaba en el Ernst Busch Drama School en Bavaria, así que fue hasta Glasgow y Nick y él se pasaron cinco días grabando. Todo esto pasó en 2009, mientras se estaba gestando el tercer largo de Franz Ferdinand: Tonight. De hecho esta retroalimentación Franz Ferdinand-The Tempest se materializó en Dream Again, canción incluída en Tonight, y que está basada en el discurso que da Caliban en la obra.

En su propia reinterpretación de la obra de Shakespeare, Plessman decidió cambiarle el nombre, así que The Tempest pasó a llamarse The island is full of noises:The Tempest Puppet Music Show. Querían hacer comprensible la obra de Shakespeare, Estamos utilizando a Shakespeare y si queremos cambiarlo, lo cambiamos. Supongo que no le tenemos respeto.” Porque ellos no son ingleses, ellos se han criado en Alemania y no temen a los eminentes literatos ingleses… Pero sí a los alemanes”, dice McCarthy.

Musicalmente McCarthy ha tomado como referentes a Jesus Christ Super Star y The Rocky Horror Picture Show, por si nos quedaba alguna duda sobre cuán solemne es la nueva The Tempest.

¿Y cómo son los protagonistas? Pues el propio Próspero no tiene cuerpo, sólo cabeza. Una cabeza hecha de trapo y con ojos de cristal, pero tan real que hasta da miedo. La cara rajada de lado a lado formando lo que se puede llamar una “boca”, porque así la máscara es más flexible. Más libre. Porque las marionetas pueden llegar más lejos encima de un escenario de lo que podríamos imaginar. Las marionetas no son sólo para los niños, y ésta no es una obra infantil.

The island is full of noises:The Tempest Puppet Music Show ha estado dando vueltas por los escenarios de toda Europa. Y ahora llega a Londres, donde será la primera vez en que el propio Nick McCarthy ponga la música en vivo y en directo. No quiero ser ese músico que se esconde en un rincón haciendo efectos de sonido”, dice el hombre acostumbrado a tocar delante de decenas de miles de personas,“odio esconderme detrás del instrumento.