The Raveonettes – Observator

THE RAVEONETTESDiez años después de su debut Chain Gang Of Love (2002) y colocando de nuevo a los mandos de la producción (después de autoproducir sus últimos trabajos) a Richard Gottehrer (Blondie, The Go-Go’s, Dum Dum Girls…) The Raveonettes nos traen el que es su sexto largo: Observator (2012).

En esta década los daneses han tenido altibajos: llegaron a su pico más “comercial” con In And Out Of Control (2009) (recordemos que Last Dance y Suicide aparecieron en la serie Gossip Girl), a lo que contraatacaron con la oscuridad de Raven In The Grave (2008) – quizás porque como afirma Wagner en alguna entrevista, siempre ha sido y será un inadaptado… En cualquier caso y a pesar de los altibajos, The Raveonettes han conseguido (sin arriesgar mucho de un disco a otro, todo sea dicho) mantenerse fieles a su estilo pero sin apalancarse. El secreto son las restricciones que Wagner se impone a sí mismo: en Chain Gang Of Love (2002) todas las canciones estaban en si bemol mayor; en Lust Lust Lust (2007) no se usaron baterías, solo cajas de ritmos, etc. Así, aunque parezca paradójico, el hecho de acotar su propia creatividad hace que siempre tengan un as en la manga para el próximo disco.

El as en la manga de Observator (2012) es el piano: todas las canciones de este trabajo han sido compuestas en él. Es una lástima que un elemento nuevo y tan distintivo como este, que podría marcar el disco entero, luego solo se deje ver en los dos primeros temas (Young And Cold y Observations) más aun cuando contribuye muy eficazmente a la atmosfera oscura del álbum. Esta atmósfera y este sonido (aún dentro del shoegaze y el dream pop que acostumbran a hacer lleno de reverb y de ruido muy en la línea de Best Coast) es más lúgubre de lo normal, y tiene su por qué.

Para celebrar sus diez años, The Raveonettes se propusieron grabar su disco más “californiano” y para ello fueron a Los Ángeles a componer los temas de su sexto trabajo y a grabarlo en Sunset Sound Records, donde The Doors
grabaron sus primeros discos. El tema es que lo que allí grabaron en los 7 días que pasaron en el estudio fueron canciones producto de la drogadicción y el alcoholismo en los que cayó Wagner tras sufrir una depresión. Esto explica
la atmosfera turbia que reina en el que probablemente sea su disco más triste (pese a que el surf rock sí que se cuela en algunos cortes como She Owns The Streets – con un sonido muy The Pains Of Being Pure At Heart). Además, los temas que trata e incluso el propio título del LP están inspirados en las observaciones de la gente que conoció en esta etapa turbulenta.

Historias aparte, lo que nos queda son 31 minutos de música que a veces, aún no sé muy bien por qué, se hacen largos. The Raveonettes pretendían hacer su disco más californiano. En vez de eso, han publicado su trabajo más triste; más apropiado para el otoño en el que estamos metidos que para el verano que hemos dejado atrás. Esto no significa que no sea bueno, porque en definitiva, lo importante no es que las cosas salgan como quieres, lo importante es que salgan bien. Y les ha ido bastante bien.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7,5/10