Soleá Morente presentará en Madrid su debut en solitario

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De casta le viene. Podríamos explicar el talento de Soleá Morente atendiendo exclusivamente a su árbol genealógico. Su padre fue uno de los más grandes del flamenco, un revolucionario, un tipo que no se conformó con recibir el aplauso de la caverna ortodoxa. Enrique Morente lo fue todo para el cante. Siendo así, era previsible que algo de ese arte bastardo e irreverente se le pegara a su hija Soleá. Sin embargo, acotar el duende de la pequeña de los Morente a un simple asunto familiar sería injusto. Su carrera es corta, todavía, aunque asoman costuras de artista mayor.

En 2013 Soleá Morente recibía su bautismo discográfico. Lo hacía, precisamente, homenajeando a su padre, fallecido unos meses atrás. Los Evangelistas eran la propia Soleá y varios músicos de Lagartija Nick y Los Planetas. Es decir, lo más granado de la escena independiente granadina rindiendo tributo al maestro de la bulería y el fandango. Y en el centro la joven Soleá, inmadura y, por supuesto, temeraria. Una ausencia de miedo que se repite en Tendrá que haber un camino, reciente debut bajo su propia firma. En el disco hay taconeo y arrojo, hay una cantante que ha mamado el flamenco desde pequeña pero que no se arruga cuando tiene que mostrar hechuras pop. Una de las mejores noticias que nos dejó 2015 en la música española.

Soleá Morente estará presentándolo el próximo 25 de febrero en la madrileña sala Joy. Será la primera vez que la cantante actúe en la capital desde la edición de Tendrá que haber un camino. Le acompañarán varios músicos de Lagartija Nick, Lori Meyers y Los Planetas, aunque en esta ocasión la propia Soleá será la única protagonista de la velada. Las entradas se pueden adquirir de manera anticipada a través de ticketea por 12 euros o el día del concierto por 15 euros.