Segunda entrega detectivesca de Guy Ritchie con “Sherlock Holmes, juego de sombras”

SHERLOCK HOLMES, JUEGO DE SOMBRAS

 

Aviso, advertencia, contenido importante a tener en cuenta antes de empezar a hablar de la película: ¿Habéis visto alguna de Guy Ritchie? Si sí, tenéis una idea aproximada de lo que os vais a encontrar, si no, puede que os encante o que la odiéis. La marca de este director es muy evidente en varios factores: mucha acción, argumento enrevesado, personajes poco estándar y una pizca de humor. Todo esto lo encontramos en sus anteriores películas como Snatch, Cerdos y Diamantes (brutal Brad Pitt haciendo de gitano irlandés) o RocknRolla, pero la novedad en ésta es que viajamos en el tiempo, finales del siglo XIX, nos centramos en un célebre personaje literario y es la segunda entrega.

Algo positivo es que se retrata a Sherlock Holmes de un modo fiel a su esencia tan desvirtuada en anteriores películas con escasas excepciones como La vida privada de Sherlock Holmes (1970) de Billy Wilder o la magnífica serie de la BBC que lo lleva a la actualidad.

Si hemos visto parte o todo esto, ya sabemos por donde vamos, si no, todo es un nuevo universo ante el que es muy difícil mantenerse indiferente. Los motivos para tener una sensación negativa es lo complicado de la trama, estar lejos del humor practicado por Ritchie, negro en ocasiones, o que el tema de las peleas y enfrentamientos entre buenos y malos no nos guste en absoluto. Y las razones por las que tanto ésta como la anterior fueron grandes éxitos de taquilla, son que los actores están muy bien dirigidos, la historia es muy entretenida, con su ritmo, variado y cómodo para el espectador y que si nos hacen gracia los acontecimientos divertidos de la película, podemos hasta llorar de risa.

Ya que éstas son las características esenciales de Ritchie, vayamos más allá a ver el punto dónde ha llegado en esta película. Si uno de sus elementos más particulares es esa acción presentada de modo surrealista y original, ya que la cámara lenta y rápida se van alternando mientras nos muestran una pelea, huida o similar para resaltar algún aspecto diferente en ella, la proliferación de armas de fuego, ausentes o poco habituales hasta la fecha, es excesiva ahora, aunque llamativa y espectacular.

Por otra parte, el hecho de coger a los personajes de Conan Doyle y transformarlos para que encajen con la acción, tiene gran parte del mérito, ya que mantiene la esencia de estos clásicos, y algunas referencias a los libros originales podemos encontrar como la aparición de los famosos acantilados o la caracterización de Moriarty, aunque a veces rayan la exageración. Es cierto que el argumento es irregular, a veces no entendemos muy bien por qué los personajes están en ese lugar en ese momento. Tal vez esto se dé por la curiosa maniobra que Ritchie practica en estas películas al transformar a un investigador británico (la novela detectivesca inglesa se centra en el puzzle que supone resolver un crimen) en un héroe de acción, al más puro estilo norteamericano, ya que lo principal que encontramos en la versión de este género epitomizado a través de la novela negra, es la acción.

Los actores principales bordan ambos sus papeles, tanto Robert Downey Jr como Jude Law hacen creer respectivamente su contraria personalidad y su relación amor-odio,  aunque es una lástima que la figura de Noomi Rapace (protagonista de la versión sueca de Los hombres que no aman a las mujeres) no esté muy bien aprovechada. Por otra parte,los secundarios Stephen Fry como hermano de Holmes y Jared Harris están estupendos.

Inevitable compararla con la anterior, de modo que podemos decir que es entretenida, pero clara y tristemente, inferior a la primera.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10

 

  • Kevin

    Muy de acuerdo, impresionante la banda sonora de violines y percusión que acompaña casi toda la peli y también en la serie. Personalmente pienso que hay demasiada acción, prefiero el Sherlock de la serie, es más carismático y menos payasete.