Scott Matthew, música entre amigos

SCOTT MATTHEW

FECHA: 29 de septiembre de 2011.

LUGAR: Auditorio Víctor Villegas (Murcia)

Sobre el escenario, unas tenues luces anaranjadas rompen la oscuridad para dejarnos ver un piano de cola, un bajo, una guitarra acústica, un violonchelo y un ukelele, los instrumentos que en pocos minutos nos transportarán a un mundo distinto al que reina fuera del auditorio. Junto al ukelele, una mesa sobre la que reposa una copa vacía y una botella de vino.

Preparados, listos… Aquí está Scott Matthew.

El australiano afincado en Brooklyn es el elegido para iniciar la temporada de conciertos del ciclo Otras Músicas del Auditorio Víctor Villegas, que traerá en los próximos meses hasta Murcia a músicos tan dispares como Zenet, Manel, The New Raemon, Amaral y M-Clan, entre otros.

Scott Matthew presentó ayer en Murcia su tercer álbum, Gallantry’s Favorite Son, y lo hizo con una elegancia muy acorde con el título y, además, lo hizo en casa, porque así parece sentirse en España donde el público le dio grandes muestras de apoyo cuando nos visitó con motivo de la presentación de su segundo álbum, aquel trabajo con un nombre casi imposible de recordar: There Is An Ocean That Divides And With My Longing I Can Charge It With A Voltage That´s So Violent To Cross It Could Mean Death, un título de dimensiones desproporcionadas, tanto como el talento que en él hay encerrado (muchos hablan del título más largo de la historia, aunque a nosotros se nos viene a la cabeza La fabulosa historia de la chica que perdió el avión y que estuvo esperando sola toda la noche después de despedirse del amor de su vida en una cena sin postre lo conoció en Roma y aunque aprendieron a flotar y a hacer infinitos los domingos… creían haberse perdido para siempre pero mientras despegaban los aviones él le preguntó: ¿te llevo? de Zahara).

Poco a poco, con la tranquilidad del que está entre amigos, Scott Matthew nos fue desgranando los temas de su tercer álbum, aunque también hubo momentos para el recuerdo. Desde Seedling, a Sweet Kiss In The Afterlife, a la maravillosa Black Bird, sin olvidar temas como Upside Down fueron deshilachándose entre los labios y las cuerdas del ukelele de Matthew durante dos horas de música en estado puro, de dulzura y tristeza a partes iguales.

   

El australiano asegura que es un tranquilo creador de ruido (“quiet noise maker”) pero, cualquiera que lo escuche, se podrá dar cuenta que es todo lo contrario, tiene el don de invocar al silencio de una forma mágica. Buena cuenta de ello dio anoche el embelesado público murciano, que escuchaba a Mathew con la pasmosa atención que sólo se presta al ser amado. Se ganó al público desde el primer minuto, se permitió risas, sobre todo cuando no encontraba la afinación perfecta para su ukelele, o cuando la gente reía cuando se llevaba la copa (o incluso la botella) de vino a la boca “eh, que soy un adulto… además, es para aclarar la voz”, bromeó el simpático músico que llegó a interesarse por la procedencia del público. “¿Sois todos de Murcia o alguien ha venido de fuera?”, pregunta que le hizo recordar su ultimo viaje a España. Entre la calidad de su música y la cercanía que mostró durante el concierto, se creó una gran afinidad entre músico y público, al que puso de pie con su magnífica actuación.