REFLEXIONES FIBERAS: FIB ROUND III (Sábado 16 Julio 2011)

ARCTIC MONKEYS. ARCHIVO FIB

Foto: Archivo FIB

Te contamos lo que dio de sí la penúltima jornada fibera

SABADO 16

Un poco a medio gas, el sábado se comenzaban a notar los estragos de las dos primeras jornadas en Benicàssim, y nos dejamos caer por el recinto del FIB relativamente pronto. Queríamos llegar puntuales para ver a los australianos y jovencísimos Tame Impala, que tocaron sobre las ocho de la tarde. Todavía con el sol a nuestras espaldas, salieron al escenario al más puro estilo surfero para ofrecernos una buena sesión de rock psicodélico que nos hizo entrar en un trance sublime desde el principio del directo a base de hacer distorsionar de sus guitarras.

Tras ellos, los ‘granainos’ Lori Meyers saciaban el apetito de los más popis del festival y a los muchos fibers venidos de Granada. ‘Somos un equipo de primera…’ gritaba Noni después de tararear el himno del equipo de fútbol de su ciudad natal, que ha subido de división. Y que ellos también son un grupo de primera, lo demuestran en cada concierto. Fueron la revolución del SOS 4.8 (Murcia). Y dejaron huella en el FIB también. Perfectamente trajeados, como las bandas de antaño, encorbatados y elegantes, salieron al escenario. Noni terminó descamisado, para que os hagáis una idea de que los Lori se dejan la piel, y la ropa si hace falta también, en el escenario, e incluso bajó de él para disfrute del personal de las primeras filas. Aunque de apariencia pop, acentuada por la presencia de globos a topos volando sobre nuestras cabezas, los Lori Meyers se mostraron de lo más rockeros en ocasiones. Sin duda uno de los conciertos más destacados y divertidos de la jornada del sábado. Uno de los directos que más nos hicieron disfrutar a la redacción de Crazyminds. Y el causante, a buen seguro, de que muchos de nosotros continuemos con la sonrisa puesta y afónicos todavía. ¡Grandes! ‘Nos falta pista de baile para bailar…vuestras canciones’ chicos!

No nos movimos del Maravillas. Nos reconcome la consciencia pues en otros escenarios tocaban bandas a las que nos hubiera encantado volver a ver como Astrud acompañada en esta ocasión por el Col·lectiu Brossa, los Bombay Bycicle Club o Beirut. No queremos pensar mucho en ello porque nos da mucha rabia. Pero es lo que suele pasar en los festivales de este calibre, donde se solapan actuaciones de grupos interesantes. Uno debe tomar este tipo de decisiones difíciles e incluso dolorosas en muchos casos. Pero nos quedamos en el escenario principal porque nos apetecía mucho escuchar en directo las canciones de Mumford & Sons. Y no nos arrepentimos. ¡Qué buen directo! Aunque es cierto lo que escuchamos por allí, de que igual, debido a la suavidad de sus temas, hubieran encajado más pronto, al caer la tarde, y no tan entrada la noche. Porque nos relajamos demasiado con su folk preciosista. Pero aún así nos gustaron. No tiene desperdicio oír en directo el Little Lion Man o el Winter Winds, que ya suena a himno.

Y terminado su concierto la gente ni se movió. Todos esperaban a ver a unos jovenzuelos que han crecido en todos los aspectos. Y sobre todo, había curiosidad por escuchar cómo suenan en directo los temas de su nuevo disco Suck it and see. Y suenan bien, muy bien. Los Arctic Monkeys han regresado más potentes que nunca. Y se marcaron un directo espectacular. Que no gozamos como debíamos por el overbooking en el escenario Maravillas, que estaba hasta los topes. Los Monkeys regalaron bises, ¡cómo no! Que terminaron con 505. ¡Delicioso en directo! Y no faltaron éxitos, que ya son clásicos, como el I bet you look good in the dance floor. O el Fake tales of San Francisco. Que todo el mundo cantó y saltó. Muchos opinan que superaron a The Strokes. No somos de la misma opinión, pero estuvieron más que bien también los de Sheffield.

Los que SÍ estuvieron de matrícula de honor y demostraron sus años en la carretera y sobre los escenarios fueron Primal Scream. Desde luego, chapeau. Nos arrodillamos ante Bobby Gillespie (que sigue en plena forma a pesar de su aparente fragilidad física) y los suyos con su espectáculo en el que repasan su aclamado y mítico Screamadelica. Casi dos horas sobre el escenario con un show impecable. Sin duda, el concierto de la jornada. Las palabras se nos quedan cortas.

Y con la boca abierta y el ‘subidón’ que nos provocaron Primal Scream, a los que no nos cansamos nunca de ver, nos fuimos a bailar hasta que DJ Amable dijera basta. Nos pusimos a sus órdenes. Sus sesiones tanto dentro como fuera de Razzmatazz son legendarias y nosotros, devotos a la sala y a sus sesiones, no podíamos perdérnoslo tampoco en el FIB. Y no nos defraudó en absoluto. Amable es garantía de grandes sesiones y sació nuestras ganas de bailar mientras veíamos amanecer, un día más.