¿Qué ver en Navidad? TOP 5 de películas navideñas

PESADILLA ANTES DE NAVIDAD

Elaborar un ranking de películas navideñas no es tarea fácil ya que el famoso espíritu de estas fechas no parece constituir una gran inspiración creativa para la industria cinematográfica. El grueso de las producciones que transcurren alrededor del 25 de diciembre suele corresponderse con obras prefabricadas, rápidas y simples, que apelan a la magia, a la lágrima fácil, al reencuentro familiar, a la bondad, en definitiva, al amor. Después del enésimo ejemplar, la idea empieza a cansar. Tanto sentimentalismo acartonado, suministrado en grandes dosis vía reposición televisiva, empacha y empalaga más que el turrón. En las siguientes líneas se presentan cinco títulos que merecen una mención especial por haber logrado salir de esta dinámica, y haberlo hecho con estilo.

1. El apartamento (1960). Esta obra de Billy Wilder, merecedora de cinco Oscar, entre ellos el de Mejor Película y Mejor Director, se centra en la vida de C.C. Baxter (Jack Lemmon), solitario y dócil trabajador de una gran empresa neoyorkina. El protagonista es chantajeado por sus jefes, a los que debe dejar su apartamento libre para que lleven a sus amantes, a cambio de un posible ascenso laboral. La situación se vuelve insostenible cuando el dueño de la empresa se presenta con la chica de la que Baxter está enamorado (Shirley MacLaine). La ausencia de beso en el final feliz es paradigmática de la complejidad de acciones y emociones presentes en toda la narración.

2. Eduardo Manostijeras (1990). En este agridulce cuento navideño, Johnny Depp se pone a las órdenes de Tim Burton para representar al que acabaría siendo uno de sus personajes más emblemáticos. Una anciana (interpretada por Winona Ryder caracterizada como tal) le cuenta a su nieta una historia ocurrida en su juventud. Eduardo, un pálido ser de apariencia y sentimientos humanos, es la creación de un inventor que muere antes de poder acabar su obra, dejando a la criatura con tijeras en lugar de manos. El protagonista vive aislado hasta que es encontrado y llevado a un hogar dentro de un barrio residencial. La cinta reflexiona sobre la naturaleza de las personas, el bien y el mal, y sobre todo, muestra las vergüenzas de la sociedad americana, poniendo de manifiesto sus peores defectos: cotilla, hipócrita, injusta y cruel.

3. Plácido (1961). Sin obviar las grandes diferencias de contexto y forma, el fondo de la obra dirigida por Luis García Berlanga, nominada al Oscar como Mejor Película de Habla No Inglesa, es equivalente al de la película de Burton, una crítica a la hipocresía de la sociedad de la que forman parte. Berlanga utiliza como nadie la sátira para ridiculizar el modus vivendi en la dictadura, la doble moral cristiana y la obsesión por las apariencias. Un ritmo acelerado de acción y diálogo guía una Nochebuena caótica en una pequeña ciudad de provincia marcada por una campaña del régimen franquista que alienta a los burgueses a invitar a un pobre a cenar a casa. La única preocupación de Plácido (Cassen), es conseguir  pagar la primera letra de su motocarro, su instrumento de trabajo.

4. El día de la Bestia (1995). Álex de la Iglesia firma esta surrealista historia en la que un cura (Álex Angulo) descifra el mensaje de la Apocalipsis y comienza a hacer el mal para encontrar a Satán y evitar el nacimiento del anticristo (que tendrá lugar en Nochebuena), sólo así conseguirá salvar a la humanidad. En su misión le acompañan José María, un heavy de Carabanchel (Santiago Segura) y el gran Cavan, un farsante presentador de televisión (Armando de Razza). Comedia, acción, violencia, terror, fantasía y un punto de crítica a ritmo de death metal, son los ingredientes de una película con clara denominación de origen, con la marca del director bilbaíno, que en su día arrasó en taquilla.

5. Pesadilla antes de Navidad (1993). Este musical de animación está dirigido por Henry Selick y producido por Tim Burton, cuya implicación en este proyecto, basado en un poema escrito por él mismo, es realmente palpable. Una estética gótica muy particular y la técnica stop motion dan forma a la historia de Jack Skellington, un esqueleto de la ciudad de Halloween, que un día descubre la ciudad Navidad y queda embaucado por su belleza. Obsesionado con su hallazgo, convence a sus terroríficos vecinos para organizar la Navidad, con nefastos resultados que pasan por el secuestro de Papá Noel.