Paulo Coelho: “Cuánto más pirateen un libro, mejor”

PAULO COHELO

Paulo Coelho, novelista de best-sellers, dramaturgo y letrista brasileño, se ha unido a la web “The Pirate Bay”, la 75ª página más visitada del mundo, nada menos con el pseudónimo “el Pirata Coelho”. Parece ser que la web se dedica a intercambiar enlaces “torrents”, y ha iniciado un proyecto llamado “The Promo Bay” en su intento de contrarrestar los efectos del “copyright”, derechos de autor y de reproducción, tema muy polémico en los últimos tiempos.

De hecho, en la página hay un enlace con el blog de Coelho en el que escribe: “The Pirate Bay empieza hoy un interesante sistema para promover la cultura. ¿Tienes un grupo? ¿Eres aspirante a productor cinematográfico? ¿Un cómico? ¿Un animador? En ese caso, reemplazarán el logo de su página de inicio por un link a tu trabajo” Y la explicación de su presencia: “Tan pronto como supe de esto, decidí participar. Muchos de mis libros están allí y, como dije en otro post sobre la SOPA, las ventas físicas de mis libros están creciendo desde que mis lectores los cuelgan en los sitios de P2P. Sois bienvenidos para bajaros mis libros de forma gratuita y, si os gustan, compraros una copia física. Ésta es la forma de decirle a la industria que la codicia no conduce a ningún sitio“.

Explicación de su lema en los últimos tiempos, que no deja de repetir: “Cuanto más pirateen un libro, mejor

No le falta razón, ya que él mismo apoya esta afirmación con lo que le ocurrió con sus publicaciones en Rusia en 1999; apenas se vendió cuando salió uno de sus libros, pero una vez colgadas en la web, su venta creció como la espuma.

Curioso, pero esto también es aplicable a la música; cuánto más fácil es acceder a un disco, más gente va a ver sus conciertos, que siempre ha sido la fuente de ingresos más importantes de los músicos, ya que lo de las ventas de discos se lo llevan mayormente las discográficas.

Excéntrico y conocidísmo pirata, Pablo Coelho consiguió fama munidal con su novela El Alquimista, seguida de muchos más. A ver si le imitan otros escritores, músicos y artistas, aunque seguro que ninguno con simpatía por la SGAE o relación con la polémica ley SINDE.