PANDA BEAR – TOMBOY

PANDA BEAR - TOMBOYVuelve Panda Bear, una de las cabezas pensantes de Animal Collective, por no decir la cabeza pensante, a menos que nos creamos eso de que dentro del grupo impera la democracia artística y el talento de Panda Bear y Avey Tare queden en segundo plano como parece improbable que pase.

Ahora nos presenta Tomboy, su ya cuarto álbum. Sí, y es que parece que por tiempo no será y que aprovechando la inercia de su grupo principal aproveche para sacar material en solitario. Entonces, ¿sus discos son caras B de Animal Collective?

Pues escuchándolo de primeras podría pensarse que sí, especialmente de los primeros trabajos del “colectivo”, ya que las influencias y paralelismos son más que evidentes. Parecen ser dos almas gemelas que se complementan, ¿alguna duda de hasta dónde llega la mano de Noah Lennox en la banda?

No es fácil publicar un álbum sabiendo que tu último trabajo fue Persons Pitch, un álbum aclamadísimo que te puso en el lugar que te corresponde, pero Panda Bear debió de pensar que por talento no será, y por ello Tomboy nos ofrece una visión nueva, alejada de su anterior trabajo, pero sin dejar de lado la firma característica del de Baltimore.

Siguen los sonidos de fondo, esos indescriptibles, los coros, las repeticiones de loops que parecen similares pero que no lo son, es decir, las típicas marcas características con las que rápidamente identificamos a Noah Lennox.  Para muestra, Slow Motion o Benfica. A lo largo del álbum vemos como la intensidad es menor respecto a Persons Pitch, y que no intenta sonar tan épico ni alegre, incluso vacila con lo oscuro. Pero la cuestión está en no repetirse. Lo que sí es evidente es que sigue bebiendo de la mesa de mezclas, de los sonidos vocales saturados y de ritmos africanos. Noah sabe cuál es su estilo, y cuál es el de Animal Collective, y es por ello que hace las canciones que quiere.

Y sí, se sigue respirando ese ambiente onírico a lo largo de los minutos. Las canciones son más directas que antes, ahora se distinguen más los instrumentos a pesar de haber sido procesados una y otra vez. En Tomboy, todas esas capas que antes formaban parte de sus canciones desaparecen, dejando en las canciones una desnudez desconocida hasta entonces. Tomboy, canción que da título al trabajo, o Last Night At The Jetty son cortes que describen a la perfección ese giro en la dirección. Y digo giro porque no es un cambio. Noah Lennox es el mismo; si bien no continúa la línea del ya tan mencionado Persons Pitch, continúa la senda musical que él siempre ha marcado, ese camino que él mismo se ha hecho, y que con medianos y gigantes pasos va alargando. No es el más grande, pero este sí es un buen paso. Y es que como él mismo afirmó: “No hay nada más difícil que competir con uno mismo”.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7.5/10