Nuestro repaso previo al Ebrovisión

VARRY BRAVA

Estamos ya prácticamente con un pie en Miranda de Ebro para asistir a uno de los festivales más especiales que tenemos, Ebrovisión, y es hora de coger los horarios de las actuaciones, repasarlos y marcar nombres.

Una de las cosas buenísimas es que apenas hay solapamientos de nada. Al ser conciertos seguiditos unos de otros, se ofrece la posibilidad de asistir a casi todo, siempre que el cuerpo aguante.

El jueves de momento será un día tranquilito, la toma de contacto y el reencuentro con la zona de acampada, con los amigos de ediciones pasadas y con La Fábrica de Tornillos, encargada de darnos la bienvenida y de reunirnos a todos para los primeros conciertos.  Lo cierto es que dudo mucho que podamos llegar al primero de la noche, The Meeting Point, perfecto nombre para la ocasión por cierto, pero confiaremos en que la cosa no empiece demasiado puntual. Por una vez me alegraré.

Después ya sí, a Maga no faltaremos, les tenemos muchas ganas, y es que cuando un grupo no está en el 90% de los carteles de los festivales también se agradece, se coge con más ganas. Y seguido dos actuaciones más, The Wellingtons y los cántabros Stereotypo, que cerrarán esta primera noche de conciertos y que, si habéis seguido un poco las redes sociales, ya estaréis al tanto del llamamiento que han hecho para ir disfrazados de enfermeros y médicos. Puede quedar bonito. Después, para los que no se quieran ir a dormir demasiado pronto, recomendamos que se pasen por la sala Orosco a bailar al ritmo de los temas que pinchará Chema Rey.

El viernes ya no nos andamos con tonterías. A partir de las 13 horas y en el Red Bull Tour Bus, tendremos el grupo local El Secreto de Amelie, seguido de The Last Dandies y Ruidoblanco, ideal para amenizar la hora de comer en el pueblo. Por la tarde-noche, ya en el multifuncional, comenzamos con Bigott y Supersubmarina, que al ser los primeros perderán, suponemos, algo de público que aún estará cargando las pilas en la zona de camping. Después será el turno de Lapido, el grandísimo Xoel López, que tras hacerse “Las Américas” ha vuelto con nuevos aires y nuevos ritmos sin dejar de lado sus temas de siempre, The View, un grupo con un muy buen sonido y para cerrar, Mendetz. No vamos a bailar casi. De nuevo, que nadie se vaya a la cama, quien la tenga, si aún tiene ganas de juerga porque en la Orosco tenemos plan, está vez los Djs Amable, Optigan 1 y Brummel & Barón Dandy serán los encargados de manejar los platos.

El sábado nos levantaremos agotados y, en cosa de media hora, se nos habrá olvidado porque es el día de la esperada “hora del vermouth” en la Fábrica de Tornillos, visita obligada para los asiduos del festival y recomendadísima para los nuevos. Y es que cómo nos gustan también los conciertos de día. Nos acompañarán Micah P. Hinson y Lost Acapulco, que tengo la sensación de que la van a liar. Después viene otro momento típico del Ebrovisión, la paellada popular, que será en la Plaza de España, por supuesto con conciertos para amenizar esa comida revitalizante y que el cuerpo tanto agradece. No puedo dejar de animaros a ir a estos conciertos, porque el buen rollo y los buenos grupos destacan sobre todo lo demás. Toca destacar el cierre de la paellada, por llamarlo de algún modo, con Varry Brava, ese grupo descarado, divertido y estiloso que ofrecerán un directo animadísimo para esas horas de la tarde y que servirá para empezar a subir el nivel y calentar motores para la última noche.

Una vez descansados, lo dicho, al multifuncional porque es la recta final. Nos esperan Pony Bravo y Atom Rhumba a partir de las 20 horas de la tarde aproximadamente para seguir con otra tanda de grandes y muy esperados nombres como son Erland and The Carnival, Javiera Mena, Vetusta Morla y los encargados de despedirnos, Delorean. Como véis, no habrá tiempo para parar. Y aún así, los más fiesteros podrán (podremos) ir al pueblo a continuar con la despedida con una selección de DJs a partir de las 4:00 entre los que tengo que nombrar inevitablemente a Patrullero por los buenos momentos imborrables que consigue siempre.

Sólo queda decir una cosa antes de marchar a Miranda: ¡Que no llueva (mucho) por favor!