Ninguna crítica detendrá la cruzada de Roger Waters contra Trump

Los últimos movimientos de Roger Waters siguen rodeados de polémica. Recientemente, se vio enredado en un cruce de declaraciones con Radiohead en el que les pedía que anulasen su concierto previsto en Tel Aviv, Israel, algo a lo que la banda británica, como ya sabemos, decidió hacer caso omiso. Ahora, las nuevas críticas vienen a raíz de la gira que está haciendo de presentación de su último trabajo Is This The Life We Really Want?, que lanzó el pasado 2 de junio y que supone su primer disco en solitario desde 1992.

Para estos conciertos, quien fuera uno de los líderes y fundadores de Pink Floyd, ha decidido que toda la escenografía sea una demostración del rechazo que le produce Donald Trump, una antipatía que fue fuente de inspiración para muchas de las canciones de este trabajo.

Teniendo en cuenta que a lo largo de cada uno de los conciertos se han mostrado imágenes de Trump con lápiz de labios, con tetas, vestido como un miembro del KKK, desnudo con un pequeño pene, y todo ello acompañado de un cerdo volador controlado por un dron con las palabras “Welcome to the machine” y multitud de imágenes de Trump, era de imaginar que muchos de los asistentes a sus conciertos en Estados Unidos, especialmente en los estados donde el republicano consiguió más votos, no estuviesen muy contentos con lo que presenciaron.

Al respecto de estas reacciones, Waters se ha mostrado extrañado de que si toda esa gente ha seguido su carrera, ahora se vean sorprendidos por su postura después de 50 años de posicionamiento político. Además, les ha animado a que, en el caso de que no quieran política en los conciertos, mejor opten por otros artistas como Katy Perry o bien se queden viendo los programas de televisión del clan Kardashian.

Desde luego, a lo que no está dispuesto Waters es a dar marcha atrás en su cruzada política contra Donald Trump. Y eso que también le ha costado dinero, ya que American Express decidió retirarle el patrocinio de la gira valorado en 4 millones de dólares. Casi nada.