Marley, el rey del reggae

BOB MARLEY

Cuando decidí hacer esta reseña no pensé que me resultaría tan difícil. La sombra del mito pesa como una losa en mi razón. Robert Nesta Marley fue, es y será fundamental en la banda sonora de mi vida. Me declaro admirador y seguidor incondicional de su vida y obra. Entiendan que The Legend me infunde demasiado respeto, solo mencionarle me produce vértigo.

Todos los años repito el mismo ritual, allá por el mes de Marzo cuando el largo invierno continental de Madrid empieza a darnos minutos de respiro, su música se cuela sigilosa en mi setlist estival, cálida como los primeros rayos de sol primaveral.

Su sonido me embruja de sol, arena, playa…..me embriaga de Cádiz, gin tonic (con o sin pepino), marihuana y chicas en bikini. Esta buena onda que transmite me temo que para algunos les sirve de excusa para banalizar y simplificar al autor. Igual ocurre con su imagen, icono imprescindible del siglo XX, reducida a un simple objeto de merchandising, paralelismo que también encuentro en la figura de Ernesto Che Guevara.

Por éste y otros motivos era necesaria esta película, necesitábamos conocer la verdad del protagonista y despojarle de todo el buen rollismo hippie, devolviéndole de esta manera el alma que el mercado de camisetas y enseres para fumar porros le habían robado.

El documental, muy bien rodado por Kevin MacdonaldEl último rey de Escocia–, arranca en la puerta sin retorno del castillo de Cabo Corso en Ghana, desde donde partían 10000 esclavos hacia el Caribe para no regresar jamás. Un total de 60 millones de personas fueron esclavizadas. Datos que, mezclados con los acordes de Exodus, eliminan de un plumazo la ligereza con la que un humilde servidor se disponía a disfrutar del film…. Empezó estremeciendo mi corazón. Es sangrante pensar como los occidentales sacábamos a los negros por la fuerza de su África natal y ahora en pleno siglo XXI cerramos las fronteras para no dejarles salir.

Tras este inicio demoledor, familiares, amigos y músicos nos cuentan, a modo de entrevistas personales y en estricto orden cronológico, su vida, obra, credo y pensamiento.

Una infancia humilde en el campo, una adolescencia rebelde de noches sin cena, “Sobrevivir en Trench Town era fácil cuando niño, sólo había que cuidarse de la policía”, repetidas infidelidades, una paternidad irresponsable, el fútbol y su muerte por la visita del monstruo en forma de melanoma… humanizan al mito. Su conciencia social: “Realmente no tengo ambiciones sólo hay una cosa que realmente me gustaría que ocurriera. Me gustaría ver a la humanidad viviendo junta. Negros, blancos, chinos, todo el mundo. Eso es todo”. Y su profunda espiritualidad: “Yo no estoy del lado de nadie, no estoy del lado de los negros ni del lado de los blancos. Yo estoy del lado de Dios”. Todas ellas marcaron su destino. Tragedias como el abandono de su padre, el rechazo por ser mestizo y un intento de asesinato… forjaron La Leyenda.

Marley vio en la música y el movimiento Rastafari su única salida. Con su pandilla de amigos Bunny Livingston, Peter Tosh y Joe Higgs, conocidos como los chicos del barrio de los lamentos, fundaron los míticos The Wailers, padres del Ska y del Reggae. La creación de su propio sello independiente y una gira por Inglaterra le permitió vivir de la música. El concierto del 18 de julio del 75, en el Lyceum de Londres, le hizo mundialmente famoso. Los conciertos por la paz en Jamaica y la independencia en Zimbabue le convirtieron en líder revolucionario.

La reflexión que me brindó un amigo camerunés, “Es mucho más que un mito, Marley es un Dios”, te resume las dimensiones que alcanza su figura. Su talento y su carisma iluminaron a toda la raza negra, su música les dio voz y esperanza.

Sólo permítanme poner un pero al documental: Si les interesa escuchar sus canciones, busquen sus discos. En ningún momento el director nos permite disfrutar de un tema completo durante el film. Mal, muy mal. Temas como Exodus jamás deberían ser cortados.

Relajado y orgulloso de terminar esta reseña, busco en Youtube sus vídeos. Saco los enseres para liarme un “cigarrillo”….Mierda!!! si estoy en Madrid, es ilegal, no puedo hacerlo… Soñé que estaba en Holanda, Colorado o Washington… Otra vez será.

Como Will Smith en Soy Leyenda, merece la pena sobrevivir y seguir luchando sólo para poder escuchar con la cabeza muy alta Redemption Song todos los días. (Hoy es un buen día).

Sin duda alguna, de los dos “Bob” que respeto e idolatro, a éste es al que amo… Espérame en el cielo.