Maria Doyle Kennedy, Rauelsson y deBigote, gran actuación en un pequeño festival

PETIT FESTIVAL

El sábado, en el teatro municipal de La Vall d’Uixó (Castellón), se celebró un concierto como parte del Petit Festival, que también incluye teatro y concurso de cortos entre otras cosas. La estrella era Maria Doyle Kennedy, la cual dio el salto al mundo de la interpretación y de la música con la película The Commitments (1991) de Alan Parker. Ésta fue emitida el día anterior antes de un debate sobre la misma con su presencia, en el que acabó cantando a capella y mostrando una gran simpatía. Desde entonces, ha publicado varios discos y ha aparecido como actriz en producciones tanto para el cine como para la televisión, siendo uno de sus últimos papeles el de Catalina de Aragón en la serie televisiva  Los Tudor.

 

A destacar, el montaje de la sala, en el que se proyectaban imágenes de fondo detrás de las sombras de los que actuaban desde un ángulo distinto al que percibíamos desde la platea, con resultados interesantes y sugestivos.

 

Para empezar, el cantautor Rauelsson hizo una magistral actuación junto a Grup d’Autoajuda, los cuales le acompañaron instrumentalmente con una amplia variedad: teclados, guitarras, violín, violoncello y percusiones aparte, también tocaron una sierra o la propia guitarra con el arco. Aparte de la maravillosa  instrumentación, los temas no seguían la estructura habitual de estrofas – estribillo – estrofas, aunque la voz de Rauelsson era un elemento predominante en ellas. Largas, puesto que en su disco Réplica sólo hay dos, una de 14 y otra de 21 minutos, y haciendo honor a esta originalidad casi onírica ya mencionada, delante de las nubes que se movían lentamente. Actuación relajada e hipnótica, incluso con rasgos oníricos.

 

Después de esta mágica actuación, Maria Doyle Kennedy apareció con su marido Kieran Kennedy a la guitarra acústica, entonando un amplio repertorio de temas de inspiración folk. La voz de Maria resultó fabulosa, con una insuperable entonación y creando una efectiva comunicación con el público, que cantó, marcó el ritmo con pies y manos y acabó encantado de estar allí. Tal vez se echó de menos un poco más de instrumentación en sus canciones y algunas de ellas no parecían gozar de la misma calidad que su voz. Aún así, fue un concierto memorable y muy entretenido. De fondo, imágenes de ella misma, en ocasiones demasiado abundantes, y de varias ciudades y películas antiguas.

 

Y para terminar, deBigote, banda castellonense de gran presencia sobre el escenario, tanto por sus temas como en el modo de interpretarlos. Inevitable pensar en Pulp, como si cantan en castellano,  y a destacar una estupenda guitarra que daba brillo a sus temas así como los bailes un tanto locuelos del cantante y su vocalización, de gran personalidad. Una lástima que fuera en un teatro donde el público estaba sentado, pero de remedio fácil, ya que todos acabamos bailando entre las butacas.

 

Estupendos conciertos y organización fabulosa, ya que no han contado con el apoyo del ayuntamiento pese a la calidad musical ofrecida, que por si fuera poco, era de entrada gratuita. Con muchas ganas de disfrutar el concierto del año que viene.