Magnética – Friogenia

MAGNETICASegundo trabajo de este dúo madrileño formado en 2006 por Aksel Gil (voz y guitarras) y por Israel Leal (bajo y coros). Tras su álbum de debut en 2010, Maida vale, bien recibido por la crítica y una extensa gira estatal, ahora en 2012 nos presentan éste “giro de 180 grados”, que como en su propia web avisan, se alejan de su lado más pop hacia una expresión con menos ataduras. Comprobémoslo:

Abren con No tienes alma: un medio tiempo con buenos detalles sonoros, donde destaca la línea melódica de la guitarra y la peculiar voz de Aksel. Un alegato poético a la frialdad. De 1 a 2 continúa por los derroteros despechados de su antecesora, esta vez con más presencia y contundencia en las baterías y guitarras. La búsqueda de la intensidad en el puente y en el estribillo es notable y aplaudible.

El tercer corte es quizás más duro por momentos, titulado Anagrama y donde los pasajes instrumentales son desgarradores y originales. En algunos instantes recuerda positivamente a la antigua banda de Iván Ferreiro, Piratas. Es una canción pegadiza y la languidez de la impostura vocal se transforma bellamente con ese falsete final. No te lo diría es un tiempo relajado en favor de guitarras limpias y arpegiadas, con buena acentuación rítmica y de estribillo fácilmente asimilable. Aquí nos encontramos con reminiscencias a Coldplay y Deluxe.

La quinta es Volarlo todo, con algunas partes más experimentales y cierta bella oscuridad que da paso al claro estribillo y el falsete bien impostado. Interesante videoclip de la canción. Ley universal es la más rockera hasta ahora, si se me permite decirlo, al igual que el estribillo, enfocado hacia atmósferas Muse (línea vocal y falsete, cambios de acordes…). Interesantes sintetizadores y juego de guitarras eléctricas. Un texto esperanzador para uno de los tracks más destacables.

La número 7 es Da igual, con una intro de guitarra y voz que va dando paso a un ritmo de batería original y un estribillo lleno de fuerza. Nuevamente hay que nombrar el trabajo de las guitarras, con un pasaje instrumental atmosférico y muy oxigenador que seguramente en directo subirá muchos enteros. Terapia de choque es un tema lento, sin batería, que parece ser una canción de amor pero no al uso, con elementos sonoros muy acuosos, sintetizadores, piano, guitarra acústica y un texto muy valiente.

La novena se titula La matriz, con un gran sonido de acústica, una buena melodía de voz muy pegadiza e interesante y un corto pasaje frío que le otorga una cierta sensación entrañable que la hace destacable. Pasos es la penúltima del disco. A estos chicos les gusta mucho usar el método grunge de estrofas suaves y estribillos más potentes. “Están midiendo bien los pasos”, sin duda. Otra canción que engancha.

Y para terminar, lo hacen inteligentemente con Lucha de palabras, donde van a resumir sus principales armas: destacable juego de líneas guitarrísticas, textos personales y con los que uno se puede identificar fácilmente, buenos falsetes vocales, así como sintetizadores atmosféricos y perfectamente discretos.

Lo mejor de todo es que tienen composiciones importantes y el álbum va abriéndose paso en tus oídos, no tiene un comienzo demoledor pero aprecio un poso degustable y perdurable. Bajo mi criterio, la producción, el sonido, las canciones y la interpretación son rigurosamente pop-rock. Eso no tiene nada de malo, además, estoy seguro que en concierto deben desprender mucha energía. La puntuación que solemos dar es méramente orientativa, ya que éste es uno de esos discos que te vas enamorando de él cuanto más lo escuchas.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10