Langhorne Slim & The Law – The Way We Move

LANGHORNE SLIMLanghorne es una localidad situada en la costa este de los Estados Unidos. En el estado de Pensilvania. Condado de Bucks. Por encima de Maryland, al sur. Y algunos kilómetros por debajo de la ciudad de Nueva York.

La Mancomunidad de Pensilvania, también conocida como “The Keystone State”, es un estado histórico. Allí se elabora la primera constitución y la declaración de independencia de los Estados Unidos. Con una gran diferencia climática en sus extremos, y la existencia de minas ardientes entre sus territorios, Pensilvania se erige como lugar de interés.

Pero Langhorne no es sólo el nombre de un emplazamiento geográfico. Langhorne forma parte de la vida de muchas personas. Entre estas personas esta Sean Scolnick, también conocido como Langhorne Slim. Slim, delgado.

Langhorne Slim ha firmado, al menos, seis publicaciones discográficas. Dos EP´s y cuatro largos. Esto le coloca directamente en uno de esos puestos a los que nos referimos con respeto.

The Way We Move (Ramseur Records, 2012) es la publicación que nos trae de vuelta al chico de Langhorne. Seguido de “La Ley”. Porque es así como firman este trabajo también David Moore (teclado/banjo), Jeff Ratner (bajo)  y Malachi DeLorenzo (batería). Que declaran estar ahí para “hacer que las canciones de Langhorne brillen”.

Pues ¿qué quieren que les diga?: lo han conseguido.

Puedo afirmar, con el mismo aplomo con el que pronuncio mi nombre que The Way We Move es el mejor trabajo de Langhorne Slim (& The Law). Hasta hoy. Una publicación impecable. Un total de 14 canciones que tienen por hilo conductor, cable de cobre, la línea de la vida. La línea en la que, al fin y al cabo, todos nos movemos.

Desde la voz rasgada y aterida (a veces) de Sean, pasando por el piano de Moore (determinante en varios de los cortes), se van construyendo las historias que definen la trayectoria de un viaje universal.

Cuando Sean decidió marcharse a Brooklyn tenía exactamente 18 años. Chico sale de un agujero para darse a la gran ciudad. La historia se repite. Lo siguiente fue Portland, OR. Lugar que, de manera inevitable, me trae a Elliott Smith. Y a Paranoid Park (2007). Esa maravilla de Gus Van Sant que, curiosamente, cuenta con la voz de Elliott como parte de la banda sonora. El salto de costa a costa no es más que un reflejo de la personalidad de Langhorne Slim, la concepción del mundo en sus pies.

Cuando hablamos de la manera en que uno se mueve estamos priorizando. Estamos albergando el pellizco de riesgo necesario para conocer a nuestras bestias y ser capaces de ponerlas en juego. The Way We Move es un tratado sobre lo verdaderamente importante. Lo que de verdad importa como algo común y certero.

La Manera en que nos Movemos, La Mala Suerte, Fuego, Salvación, En Mitad de un Ataque, Vidas Pasadas, Tazas de Café, Algún Día. Son algunos de los títulos (traducidos, para que se hagan una idea) de las canciones que componen este disco.

Si bien, en la mayoría de los casos, esto bastaría para imaginar lo que está por concretar. El bueno de Sean y sus masculinos acompañantes convierten los enunciados en,… cómo decirlo, una auténtica salvajada.

El trabajo de Langhorne Slim y los suyos, desde luego, debería estar en la lista de lo más emocionante del año.

Con el ajetreo de unos cascabeles, la voz rota, la guitarra, el banjo alegre, dos notas de bajo… con melodías simples. Con fragmentos brillantes de música sin pretensión de, no sé, llenar un recinto con la capacidad de siete estadios y medio, puede uno volverse majareta durante un promedio de cuarenta y cinco minutos cada hora. Y eso señores, eso queda escrito aquí, mal y pronto, pero merece ser escuchado.

Quizá Song For Sid sea la historia más directa. Cuando te refieres a la muerte de tu abuelo lanzando frases como “Where do the great ones go when they´re gone?” mereces, desde luego, un reencuentro digno. Donde quiera que sea.

Después de todo, el motivo de la vida sigue siendo el recorrido. Uno no viviría igual si el camino fuese infinito, si no existiese una búsqueda. La necesidad de pertenecer sólo entiende de comparativas.

The Way We Move es una invitación a revolver en las raíces del folk, del funky y del soul. En las raíces de lo que uno pretenda revolver. Todo lo que se nos muestra es emocionante.

Sean Scolnick lo tiene claro “the road will be home”.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9,5/10