“Lanfeust de Troy”, de Arleston y Tarquin

LANFEUST DE TROY

Lanfeust de Troy, de Arleston y Tarquin

Editorial Planeta

Cómic

Dentro de la amplia oferta que podemos encontrar en los cómics de espada y brujería, cuyo máximo exponente lo tenemos en Conan, existen obras más o menos interesantes pero pocas tan divertidas, de mejor factura o tan completas como el francés Lanfeust de Troy, de Arleston y Tarquin. Lo que en principio nació con aires de parodia se ha convertido en un clásico con una seriedad indiscutible.

 

Lanfeust de Troy se publicó en España por el 2003 en forma de 8 tomos individuales que luego han sido reeditados por Planeta en dos grandes volúmenes. Para ponernos en situación, hemos de anunciar que hablamos de una historia que arrasó en Francia, superando los 100.000 ejemplares vendidos en cada álbum, convirtiéndose en la joya de su editorial Soleil y dando lugar incluso a una revista Lanfeust Mag. Y todo lo merece. Sus páginas destilan calidad, humor irónico, acción a raudales y toques eróticos…

 

La obra nos traslada hasta Troy, un mundo donde todos sus habitantes tienen un poder, algunos más útiles, otros más absurdos. En la aldea de Glínin, vive Lanfeust cuyo don de derretir metal lo ha encaminado al oficio de herrero. Sin embargo, cuando un caballero le encarga arreglar su espada, descubre que, en contacto con ella, adquiere todos los poderes. Junto con el sabio Nicolaso y sus dos hijas Cixi y Cian, la cual es a su vez su prometida, decide embarcarse en un viaje para descubrir el secreto.

 

Seguir la historia de Troy en sus páginas es seguir la evolución de sus personajes y de sus creadores. Por un lado tenemos el guión de Arleston que muestra unos personajes bien definidos, completos, si bien en cierto modo estereotipados pero creíbles. La trama se muestra en un principio confusa, da la sensación de que el autor va solucionando hilos argumentales según lo que se le ocurra. Pero a medida que avanzamos en las páginas, los puntos se van uniendo para formar un todo y llevarnos a comprender un mundo nuevo, con varios continentes y multitud de criaturas desde las más adorables a las más terribles. Todo acompañado de un ritmo siempre creciente.

 

Lo mismo puede decirse del dibujo de Tarquin. Si en principio, tenemos rasgos indefinidos, fondos toscos y cierta imprecisión , los lápices, al igual que pasa con el guión, van ganando fuerza hasta todo lo contrario y dejarnos una delicadeza en los más ínfimos detalles que te hacen perderte en más de una viñeta. Mención aparte merecen las batallas: auténticas escenas épicas que nada tienen que envidiar a una sacada de una peli de Ridley Scott. Si hemos de buscar una pega, sería la de rostros demasiado inexpresivos pero lo compensa con sus paisajes inventados.

 

El éxito de Lanfeust de Troy ha llevado a una secuela: Lanfeust de las estrellas y una especie de precuela Trolls de Troy, que nos cuenta las aventuras del abuelo de Hebus, el troll que acompaña a Lanfeust y uno de los mejores personajes de la saga. Incluso hay una publicación protagonizada por versiones infantiles (en la línea de El pequeño Spirou).  La saga principal, como suele ocurrir, es la mejor; todo un imprescindible de los últimos años.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7,5/10