La undécima edición del Primavera Sound inaugurada al son de Echo & the Bunnymen

IAN MCCULLOCH

Desde el jueves podemos decir oficialmente que ya es PRIMAVERA en la ciudad de Barcelona. Por sus calles ya se pasean cientos de personas con una pulserita morada que así lo certifica. Y es que el jueves se ‘cortó la cinta inaugural’ de uno de los festivales más importantes de la Ciudad Condal, de prestigio internacional, el Primavera Sound. Y para dar inicio a la fiesta se eligió uno de los escenarios míticos, el Poble Español. Un enclave de lujo para ver atardecer al son de la mejor música.

Desde bien temprano, las colas para canjear abonos por tan preciado brazalete, y es que quien lo luce lo hace con orgullo, eran larguísimas. Se notaban las ganas que habían de comenzar el festival lo antes posible. En la cola se escuchaba hablar en incontables idiomas. Pues el PS es uno de los festivales de más renombre y por su fama reúne a personas, amantes de la música y melómanos en tratamiento, de todas partes del planeta tierra que, eso sí, lucen sus mejores galas. Porque asistir al PRIMAVERA es todo un ritual. Así que a los coolhunters que se paseen estos días por la ciudad, se les acumula el trabajo. ¡Preparen sus cámaras!

El pistoletazo de salida, el aperitivo a lo que va a comenzar hoy jueves en el recinto del Forum, se producía a las cinco de la tarde. La climatología acompañaba, lucía el sol y la temperatura era de lo más agradable. Las condiciones eran inmejorables, pues, para escuchar buena música. Música que provenía, en primer lugar, de Nisennenmondai, trió de chicas de Tokio, a las que siguieron Las Robertas, y que encontraréis seguro vayáis el día que vayáis al festival, pues tocan casi a diario. Y después de su actuación era el turno de Comet Gain que cuenta con fervorosos fans, a los que se suman ya los que ayer se ganaron con su directo lleno de energía y buen rollo. Realmente bien estuvieron los de Londres que nos hicieron vibrar con su Love Without Lies. Y a los que podéis ver de nuevo, si no habéis tenido ocasión, el sábado a las 14.30 en el Parque Central del Poble Nou y totalmente gratis. Y mientras tocaban, la plaza del ‘pequeño’ Pueblo Español ya estaba prácticamente hasta los topes.

Comet Gain eran los responsables de dar paso y de pasar el testigo a los grandes cabezas de cartel del día de ayer, que no eran otros que los míticos Echo & the Bunnymen. Grupo que forma parte de la gran cosecha que nos dejó la década de los ochenta y que triunfó con su pop oscuro y post punk, de guitarras sombrías y poderosas y que nos han dejado joyas como Killing Moon.

Puntuales a la cita, a las 20.45 y con un aforo completo a las puertas del recinto, Ian McCulloch y los suyos aparecían sobre el escenario vestidos con trajes de camuflaje como si vinieran de la guerra o fueran a ella, que lo fueron. Venían dispuestos a disparar, a recuperar, todos y cada uno de los temas que componen sus dos primeros trabajos Crocodiles y Heaven up Here.

¿Hay plan mejor que ver atardecer en la plaza del Pueblo Español mientras una banda mítica nos regala temazos de los ochenta? Igual los hay…pero este plan que nos proponían desde el Primavera Sound era de los suculentos y de aquellos que da pena y mucha rabia perderse. Y fue emocionante. Aunque muchos se quedaron a las puertas. Desde aquí todo nuestro pesar, pues se merecieron estar allí también para verlo. A ellos les dedicamos estas palabras, esta crónica. Se merecían presenciar aquello. Oír en directo lo bien que suena todavía Crocodiles tema que da nombre al primer disco de la banda que pasea años de sabiduría sobre el escenario, con esa actitud de Ian McCulloch de estar de vuelta de todo y de ejercer de capitán de barco, de tripulación. Porque él tiene el mando, maneja el timón y es la voz cantante, nunca mejor dicho, de todo lo que ocurre sobre las tablas y lo hace con soltura, calmoso, mientras fuma y bebe. Pero es malhumorado, algo exigente, también con su banda. Malhablado hasta decir basta, gasta altas dosis de mala leche, cual estrella del rock que es. Porque los buenos rockeros suelen tener mala sombra y lo llevan en la sangre. Ahí radica, precisamente, su carisma. Y además de ello, McCulloch mantiene intacta esa voz tan potente y característica que les llevó al éxito.

Es emocionante escuchar los primeros acordes de Rescue. La noche quiso estar allí, presente, para verlo. Ya era oscuro en el Poble Español cuando sonó, lo que creó la atmosfera perfecta para ambientar, también, los temas que le siguieron, más lóbregos. Los que componen el Heaven up here.

Casi más de una hora de concierto ofrecieron los de Liverpool, que nos regalaron un bis en el que incluyeron su Bring on the dancing horses y se fueron con su aclamadísimo y celebrado Lips like sugar.

Y es que ver y escuchar a Echo, pasen los años que pasen…It was a pleasure!!!

Después de su actuación era el turno de Caribou, pero hoy es día laborable y muchos nos retiramos pronto. Sólo los valientes, y los que están de vacaciones ‘primaverales’, se quedaron a la fiesta hasta altas horas. Pero no temáis si os quedasteis con las ganas, porque los de Ontario (Canadá) repitieron ayer a las 00.45.

Esperemos que la climatología siga acompañándonos durante estos días y que el volcán islandés nos respete. ¡AMEN!

Como dirían Echo & the Bunnymen: It’s going up up up…!!!