La lluvia es una canción sin letra, una novela no publicada que se presenta con un book trailer de cine.

LA LLUVIA ES UNA CANCIÓN SIN LETRA (TRAILER)

Ángel Gil Cheza comenzó a ser escritor arrodillado en el barro una fría mañana de noviembre en Ashbourne, una pequeña localidad a media hora en coche al norte de Dublín. Allí, mientras trabajaba en una excavación arqueológica, tuvo la idea fundamental de la trama de su novela, que fue creciendo desde entonces hasta llegar a hoy.

Y hoy lo que tenemos es un book trailer, de una historia todavía no publicada, que está comenzando a compartirse en Internet en un proceso que comienza a oler a viral. Ésa era la idea según él: “Hoy en día, los mecanismos para publicar discos de música han cambiado, muchas veces el grupo llega a la gente antes que a la discográfica. La idea es hacer el mismo camino inverso para poder publicar una novela, llegar al público y más tarde encontrar una editorial interesante, es decir, crear la demanda antes que la oferta. Pero esto es complicado con un libro, por eso el vídeo, que parece más una short movie o un spot que un book trailer, es una herramienta perfecta».

Ángel Gil Cheza tenía claro desde hacía tiempo que el vídeo de su novela pasaba por volver a Dublín y rodar en sus calles, donde transcurre parte de su historia. Lo que no sabía era que, al pedir la ayuda profesional de su amigo Wally Sanz, unirían dos proyectos muy diferentes en uno, y el resultado de ello sería el trabajo que podemos ver ahora: “Wally Sanz quería comenzar conmigo una serie de day of life que estaba planeando, y yo le había propuesto que me ayudase con mi book trailer. No lo vimos durante el tiempo en que estuvimos preparando los guiones, pero al comenzar a rodar nos dimos cuenta de que debíamos unir ambos proyectos”.
El book trailer no da pistas acerca del argumento, y por eso sorprende la sensación de querer ir a buscar la novela a la librería sin tener idea de qué va. “Es cierto que no hablamos del argumento, hablamos de la vida del escritor, del sacrificio, del sueño, y luego yo me pongo en la piel de mi protagonista emulando una de sus carreras por el centro de Dublín. Fue una experiencia muy interesante sentir lo que el personaje que yo había creado debía de sentir al correr por Dublín con un casco vikingo y dos hachas de hoja corta. Y tras de mí iba Wally Sanz filmando sobre un skate. Y a pesar de ello, notamos el calor de la gente; eso es bonito, y hemos tratado de plasmarlo también».