La inquietante transformación de Mando Diao: Del pop al horror

Hace no mucho tiempo, decidí investigar qué era de Mando Diao ya que se acerca el verano y algunos festivales han contado con ellos como cabezas de cartel. Lo que vi no me gustó nada.

La banda sueca lanzó en el año 2003 un disco brillante para ser un grupo relativamente joven: Bring’Em In estaba lleno de himnos pop setenteros y cogían el relevo en años donde se produjo música increíble. De hecho, con bandas como Mando Diao, sus hermanos Sugarplum Fairy u otras bandas como Loveninjas o Suburban Kids with Biblical Names, (testigo cogido ahora por grupos como French Films) nos hicieron vibrar con noches gloriosas de buena música.

Sheepdog, Mr Moon o Paralyzed eran canciones llenas de vitalidad y energía y para muchos, como yo, fue una firme apuesta. Simplemente soñaba con ver a los jóvenes de Borlange.

Las sensaciones hacia Mando Diao siempre fueron a mejor: Tras su ópera prima cayeron Hurricane Bar y Ode to Ochrasy, teniendo un éxito imparable en todos los rincones del planeta. Pero, tras lanzar Give me fire en el año 2009, dónde aparecerá su canción más conocida Dance with Somebody, se hace un silencio raro a todos los niveles. Mando Diao comienza a vivir de su nombre, pero no de su productividad creativa.

Como todas las cosas de la vida, los grupos noveles pueden tener dos caminos a seguir: pueden sostenerse en su popularidad y crecer de forma exponencial (The Killers, Muse) nos guste o no el camino, o puedes enredarte en tu propio ego y acabar como nuestros queridos suecos.

El declive vino en el año 2012 editaron Infruset, cuyo primer cambio fue cantar en sueco y adaptar poemas del siglo XIX del escritor Gustaf Fröding y tuvo buena acogida en su país. No tuvo ninguna trascendencia a nivel internacional.

Pero hasta este gesto nos parece bonito hasta que, hace unos días, tecleamos Mando Diao y encontramos a otra banda, los mismos miembros, otra apariencia, otra música. Os dejamos una muestra audiovisual:

 

 

Aelita es su nuevo trabajo. Los propios miembros de la banda afirman que no hay un sonido propio de la banda sino que son producto de su propia evolución, aunque en este caso vemos una posible involución. Las chaquetas estilo Beatle han sido sustituidas por estética japonesa de película de serie B y su música ha sido cambiada por sonidos ochenteros de dudosa calidad. No sabemos quién los ha asesorado, pero es un error garrafal transformar lo que era bueno en cualquier objeto.

Lo mejor son los comentarios de los fans, que están desolados. Lanzan perlas como “Tras oír esto, me voy a ir a llorar a ponerme Give me fire“, “¿Qué ha pasado con Mando Diao?“. Nos unimos a la causa: Que nos devuelvan a Mando Diao.