La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada, de Gilles Lipovetky y Jean Serroy (2010)

La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada, de Gilles Lipovetky y Jean Serroy (2010)Editorial: Anagrama, 2010

El otrora gurú de la postmodernidad Lipovetsky, junto con Serroy, se lanza a analizar las características que dominan a la confusión que impera en nuestra sociedad y proponer una serie de recetas que puedan ayudarnos a encontrar el norte para no seguir dando bandazos sociales sin ninguna finalidad explícita ni ningún objetivo superior. Nada que alegar. Pero la forma en que plantea su presentación, como si se pudiesen encontrar estos lineamientos para el futuro en poco más de doscientas páginas, provoca que se despierten un conjunto de expectativas que de ninguna manera se cumplen en el desarrollo de la argumentación del libro. No obstante, eso no deja de ser un libro apreciable, más por su certero análisis que por sus propuestas socialmente sanadoras.

El libro cuenta con cuatro partes, tres dedicadas a reflexionar sobre cómo está configurado nuestro mundo y una dedicada a su propuesta de civilización a partir de la cultura. En la primera, nos sitúa los cuatro principales elementos que configuran nuestro actual ser social: hipercapitalismo, hipertecnologización, hiperindividualismo e hiperconsumismo. Estas cuatro variables llevadas a grados superlativos, desconocidos hasta ahora por la historia, nos encierran en unas coordenadas de las que difícilmente se puede escapar, hasta el punto de inhabilitarnos para pensar en una nueva situación social lejos de estas tendencias extremas.

En la segunda parte, nos explica el carácter virtual de nuestro estar en el mundo, algo que ya décadas atrás Guy Debord anuncio en su libro La Sociedad del Espectáculo, una presencia que reconfigura el sentido de la realidad a partir del imaginario y donde las especulaciones y proyecciones dominan por completo a todos aquellos objetos que pretenden tener la etiqueta de reales, venciendo el mundo de las apariencias a su presunto origen real que gracias a estas victoria se convierte en copia de la copia.

En la tercera parte, se nos trazan las directrices dominantes a partir del imperio de la globalización y su capacidad para fagocitar cualquier elemento que se le suponga extraño e integrarlo en su modelo des-substancializado, hiperconsumista e infantilizado.

Por ultimo, tras el panorama que se dibuja en el libro, una sociedad líquida (siguiendo el modelo de Zygmunt Bauman) pero omniabarcante y ultradominadora (desde los más grandes fastos a los últimos recodos de nuestra intimidad), se nos propone una re-civilización de nuestro mundo focalizada en un concepto universal pero substancial de cultura, que abarque diversos aspectos de la vida cotidiana, que busque la autonomía y la felicidad de las personas, que sepa entender los nuevos tiempos (no sé si llamarlos hiper-post-modernidad o simplemente la era de la nihilfelicidad) y que le dé sentido a este mundo en el que nos toca y nos tocará vivir. Difícil tarea tras un panorama tan complejo y seductoramente tramposo como el trazado en las tres primeras partes.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10