La banda sonora de la serie Twin Peaks se refresca con una nueva edición

Cuando David Lynch le pidió a Angelo Badalamenti que apareciera como pianista en la escena de Terciopelo azul en la que Isabella Rosellini canta Mysteries of Love, un tema compuesto por el italo-americano con letra de Lynch, nadie sabía que se había plantado la semilla del sonido del imaginario lynchiano.

Cuatro años más tarde, en 1990, llegaría la música de Twin Peaks que sería éxito de ventas en países como Noruega, Suecia, Australia u Holanda y el tema de cabecera de la serie, Twin Peaks Theme, sería ganador de un “premio Grammy a la mejor interpretación instrumental pop”.

¿Quién mató a Laura Palmer? se convirtió en un mantra oscuro y extraño que aún produce escalofríos si se acompaña de la escucha de los 50 minutos de esta especial, lánguida y compleja banda sonora de sonido jazz acoplado a la perfección con el sintetizador, que tanto caracterizaba a la época (finales de los 80) y del que Badalamenti se convirtió en maestro.

La compañía discográfica Death Waltz está detrás de toda la promoción con un paquete exclusivo de coleccionista: el disco viene dentro de una carátula con un desplegable que incluye letras y notas del compositor. La imagen de portada ha sido diseñada por Sam Smith y aprobada por el propio Lynch.

Death Waltz ha acudido a los archivos originales de Warner Bros, que fue la compañía que sacó el disco un 11 de Septiembre de 1990, de modo que se ha buscado el mejor sonido posible dando lugar a un vinilo de 180 gramos de pura emoción.

El mismo Badalamenti comenta:

Estoy contento de que tras 25 años, Death Waltz haya vuelto a publicar la banda sonora de Twin Peaks para que la disfrute una nueva audiencia. Este es el trabajo que me define como compositor y estoy feliz de que se refresque su escucha.

Mañana día 10 de agosto se pondrá a la venta Twin Peaks soundtrack y en Diciembre parece que hay planes de sacar la banda sonora de la película, Twin Peaks: Fuego camina conmigo.

Os mantendremos informados, y como dice el agente Cooper: “Todos los días, sin pensarlo, hágase un regalo“.