La Acabadora, de Michela Murgia

LA ACABADORA, DE MICHELA MURIGA

Editorial Salamandra, 2011

La Acabadora  no es un libro sobre la eutanasia. La Acabadora es un libro que usa la eutanasia para entrar en el alma de dos protagonistas, madre e hija adoptiva (fille de anima) y en la de un pueblo (los habitantes de la Isla de Cerdeña) en la que los lazos entre las personas van desde el momento del alumbramiento hasta el de la muerte.

En La Acabadora la muerte tiene el papel de una circunstancia más de la vida, la cual se tiene que tratar con el realismo y respeto debido y en la que no nos podemos dejar en manos de un azar que no siempre es generoso con nosotros. El papel de una mujer a la que recurren los habitantes de los pueblos de Cerdeña (se nos dice en la contraportada que es una figura que se pierde en los tiempos y es reconocida en la isla) es el centro de la descripción de dos mujeres, golpeadas cada una por el azar de la vida, y que saben que las dos se necesitan para cambiar su situación: una requiere de una hija del alma que la acompañe en su vejez y la otra necesita una madre adoptiva que le permita tener garantías de afrontar la vida de una mejor manera y no ser simplemente una equivocación entre un número excesivo de hijas para una familia humilde.

Esta relación realista pero afectivamente muy rica se ve turbada por un secreto de la comunidad que reconoce el papel de la acabadora pero que representa una disonancia en la mente de una hija aún demasiado joven para comprender los secretos que nos hacen tomar las decisiones sobre la muerte y el consentimiento del sufrimiento. Cuando Maria, la protagonista joven, descubre que su madre se encarga de ayudar a pasar a mejor vida a las personas dominadas por el sufrimiento piensa que hay ciertas líneas que no se pueden traspasar sin ser consciente que son precisamente esas lineas las que configuran la imposición sobre una naturaleza demasiado compleja como para intentar delimitarla en categorías demasiado artificiales y cerradas. Bonaira, la protagonista vieja, sabe que su papel esta respaldado por una comunidad que la necesita y la requiere, administrando ella el don de salir de esta vida minimizando el sufrimiento, y que al igual que necesitamos ayuda para llegar al mundo lo necesitamos para partir.

A parte de la historia, la descripción antropológica que hace la escritora, Michela Murgia, de un ambiente cerrado pero harmonioso, en la que cada cosa, cada costumbre, cada palabra, cada mirada casan en un microcosmos comprensible para el que lo vive dentro, nos permite profundizar en el alma de un pueblo cerrado en una isla, que ha conservado mejor una forma de ver el mundo simple pero directa llegando a mostrar de una forma más clara la genética del alma humana. Simplemente el leer y repetir la palabras que aparecen en el texto escritas en sardo nos lleva a esa realidad atávica.

La autora, Michela Murgia, que con la novela ha obtenido diversos galardones y premios en Italia, usa un estilo sencillo y directo para contar un tema tan poliédrico, tranmitiéndonos una visión diáfana de las protagonistas y los personajes que las acompañan y son acompañados en su trayectoria vita.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10