L’home del calendari (2011), de Carles Bellver

L'HOME DEL CALENDARI

EDITORIAL TRIA

Es difícil catalogar a Carles Bellver y más aún a su alter ego literario Charles Beauvoir. Seguramente los dos se necesitan y depende de la situación aflora uno u otro. Bellver es un artesano de la escritura, alguien que de manera paciente y ordenada va cazando historias que se le aparecen en los sitios más inverosímiles (o verosímiles por cotidianos). Historias fantásticas que le cuenta Beauvoir, alguien tan desordenado como empeñado en seguir sus impulsos vitales sin importarle demasiado donde le lleve el destino o el concepto que tengan de él sus amantes o vecinos. Bellver las recoge y con ellas va trenzando una fenomenología de lo cotidiano en la que gracias a lo fantástico de sus historias nos permite ver la esencia de la rutina,  pudiendo penetrar en el por qué de las cosas que nosotros realizamos de forma automática pero que si las analizamos con la suficiente perspicacia, como hace Bellver, pueden resultarnos una experiencia única e irrepetible. Como únicos son los personajes que ser reflejan en las historias de Bellver, seres que vemos por la estación, leyendo un libro viejo, comiendo pasas, llevando bajo el brazo una carpeta, por los que no sentiríamos ningún interés pero de los que pueden surgir un cúmulo de experiencias que nos llevarían a un estado de estupefacción cercano a la lucidez mística o a la ataraxia alucinada. Así son las historias de Bellver, y así es la vida de Beauvoir.

Con este, su quinto libro, Bellver profundiza en sus filias y fobias, en sus referentes literarios y artísticos, en su concepción de la literatura y de la vida y en su estilo personal de escribir. Su escritura se puede entender como una terapia necesaria, como una forma de levitar (un arte que aparece en algunas historias del libro) por encima de lo cotidiano y ver como nos construimos desde nuestra niñez a la madurez desengañada, como un acto de auscultar los sentimientos que nos lleven a poder mitigar los efectos perniciosos que provoca en nuestra vida (como el cuento en el que se usa un “arranca-corazones” en el que describe la contradicción de la pasión), como el sereno pero contundente aviso de las leyes que dominan el azar y el hado y que en cualquier momento pueden provocar un huracán en nuestras vidas consecuencia de un lejano vuelo de mariposa (como lo describe en la historia que da título al libro). En definitiva Bellver, usa su literatura como el bisturí que nos permite hacer aflorar todo lo que nos determina y nunca somos capaces de ver.

Otra de las virtudes de la literatura de Bellver es su capacidad de sugerir referencias, lecturas, imágenes o historias que se entrelazan con sus cuentos. A las ya conocidas referencias de Vian, Borges, Lovecraft, Perucho, Calders, Trakl, Swedenborg… también podemos añadir la de sus lecturas de novela gráfica, su tralación de universos pictóricos a la escritura como hace con De Chirico, los pintores surrealistas o también la forma con la que recoge la influencia de la filosofía de Wittgenstein por no hablar de su deuda con el gran escritor ruso Serguei Netchaev.

Si tuviera que concentrar mi opinión sobre este libro simplemente citaría a Georg  Lichtenberg (otra de sus influencias) quien en sus aforismos hacía la siguiente recomendación: “quien tenga dos pares de pantalones que venda uno y compre este libro”. Así lo haré.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10

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