Klaxons en Territorios Sevilla

Nada más ver el cartel del Territorios Sevilla resaltó un nombre, Klaxons, no me lo podía creer. “¿Los Klaxons en Sevilla y por 20 euros?”, pensé, merecía la pena acercarse al festival sólo por verlos. El escenario lo abrió Muchachito Bombo Infierno, que empezó muy arriba pero se fue desinflando ya que las únicas canciones que levantaron al público fueron las del primer álbum.

Continuaron unos The Human League que no pudieron estar peor, el vocalista no acertó una nota aunque fuera por azar y la comunión del grupo en general con el público era cero. A mitad de este concierto, me fui acercando porque esperaba un llenazo para Klaxons, pero de repente acabó el concierto y la gente se fue, no podía entenderlo. A cinco minutos del recital del trío británico estaba muy cerca y aún así podía estirar los brazos sin tocar a nadie. “Bueno, habrá que darlo todo”, pensé. En cuanto aparecieron, se formó un jaleo enorme, y donde antes había aire, ahora la gente saltaba y gritaba, cosa que me reconfortó.

Klaxons salieron a darlo todo con Gravity´s Rainbow, sonido potentísimo y ejecución impecable fueron las premisas de todo el concierto y, además, lo dejaron claro desde el principio. Sabían que eran cabeza de cartel y no iban a defraudar, además la época de festivales de verano acaba de empezar y el “boca-boca” vende mucho.

Fueron administrando canciones del primer y segundo disco con mucho gusto sin dejarse ninguna en el tintero, aunque es verdad que la gente aclamó clásicos como Golden Skans y Atlantis to Interzone. Se notaba que lo estaban pasando genial y eso hacía que el público de Sevilla se entregara más y más, hasta el punto de que Magick no dejó un par de pies en el suelo o una garganta que no cantara. Con el publico entregado, y ya convencidos de que sus canciones eran conocidas por estas latitudes, se arriesgaron a soltar una canción nueva con la posibilidad de que el público decayera ante un tema desconocido, pero ni mucho menos, Invisible Forces nos hizo bailar aun más. A destacar del segundo álbum la potentísima Flashover y el hit Echoes. Ya se veía el final pero faltaba el bis.

Después de la despedida de James Righton en un español muy bueno y un “volveremos pronto”, comenzó el riff de It´s Not Over Yet y algo quedó en el aire, “esto no se ha acabado”, querían decir, “hay más”. Mucho más, estos chicos tienen guerra para rato y un directo arrollador para ser cabeza de cartel de cualquier festival que se precie.

Aquí os dejamos además el video de Invisible Forces grabado durante el concierto (la imagen no es muy buena, pero el sonido está bastante bien, que es lo que importa).