Gorillaz – Humanz

GORILLAZ - HUMANZ

Nuestra puntuación

7

8

Gorillaz es una de esas bandas experimentales (sus creadores la definen como Dark Pop) que han conseguido diferenciarse con un sonido único y original, en parte, gracias a su apartado visual. Su fusión entre música e historia de sus propios personajes ficticios la hace accesible, sin dejar de lado la originalidad. Es cierto que no es gusto de todos, y aunque la banda, dentro de su especialidad, consigue tener singles digeribles, no es algo fácil. Aún así, después de un parón de 6 años, tras muchísimos rumores y titulares, han vuelto a sacar otro álbum de estudio, titulado Humanz.

La banda vuelve a ofrecer al público un trabajo impredecible y variado. No suenan tan frescos como en Demon Days, o en su álbum debut, pero sí que este también es un disco de calidad. Tiene un sonido sólido que te sumerge en una atmósfera electrónica y que se encuentra en el perfecto límite entre lo repetitivo y la originalidad. De ese modo, te permite fluir entre los 26 cortes (entre los cuales algunos te gustarán más o menos) colaboraciones y producciones. Además, entre esos 26 tracks, uno es una intro y seis son interludios, lo que permite al oyente descansar. El concepto general del elepé es, más que nada, político, donde Damon Arbarn se permite utilizar la música para tratar temas como la presidencia de Trump; ésto, al contrario de ser un obstáculo o problema, consigue fundirlo como un elemento clave en la inversión.

El principal contrapunto que tiene el disco en sí es la cantidad de colaboraciones entra las cuales, la marca Gorillaz se diluye un poco. No significa que sean de mala calidad, tenemos desde la vieja mezcla con De la Soul, hasta uno de los mejores temas, We got the power, con Noel Gallagher y Jenny Beth, entre muchas otras. Por otro lado, la producción, aunque sea acertada y ninguno de los efectos ni sintetizadores que forman las composiciones suenan fuera de lugar, sí que se quedan bastante cortas a lo que se podría esperar; no existe ningún elemento que llegue a darle un estilo más fresco o innovador. Por ejemplo, el tema Sex Murder Party suena bien, pero no suena a nada distinto de la música electrónica, y podría ser una canción de Gorillaz, o de la banda sonora del videojuego Hotline Miami.

En definitiva, tenemos entre manos un álbum a la altura de la banda, pero por debajo de las expectativas globales. Aún así, da la talla, con temas realmente destacables como Saturnz Barz, la ya nombrada We got the power, o The aprenticce, que realmente merecen la pena echarles un vistazo. Humanz es un soplo de aire fresco que, a pesar de no ser lo mejor que tiene el grupo, no deja indiferente a nadie.