George Harrison, última víctima de los hackers

George Harrison

La reciente oleada de ataques cibernéticos a las redes sociales de varios músicos parece no haber llegado a su fin. Y lo peor, ya no distingue entre artistas vivos y muertos. La última víctima ha sido la cuenta de Twitter de George Harrison (en ella publican sus herederos). Un hacker cambió la biografía de la cuenta para conseguir seguidores, pidiendo al difunto Harrison que le siguiese en Twitter. El propio hacker se disculpó más tarde a través de un tweet (mandado desde la cuenta del ex Beatle) en el que se arrepentía de “haber hackeado a alguien que está muerto”.

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Durante los últimos días, diversos artistas han visto cómo sus cuentas de Twitter eran hackeadas. En algunos casos han sido mensajes de auto-promoción de los hackers (como es el caso de Harrison) y en otras los hackers han publicado mensajes que podrían haber puesto en un grave aprieto a los artistas. Dos días después de su actuación en el Primavera Sound, los australianos Tame Impala fueron víctimas de uno de estos ataques y su cuenta de Twitter se llenó de spam. La cosa fue a más y se mandó una amenaza de bomba a la compañía aérea Jet Blue desde la cuenta de los australianos.

Las cuentas de Keith Richards y Bon Iver también se llenaron de mensajes con spam y con comentarios poco apropiados sobre la muerte de Muhammad Ali. Horas después los mensajes fueron eliminados y se advirtió de lo sucedido. Uno de estos ataques tuvo como objetivo la cuenta de Drake, que fue utilizada como un canal promocional para una cuenta de snapchat.

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Algunos de estos ataques han resultado en mensajes de mal gusto tanto para los fans como para los propios músicos. En el Twitter de la banda Tenacious D se anunció que el cantante (y famoso actor) Jack Black había fallecido. La banda rápidamente desmintió la noticia y aseguró que “Jack está vivo y se encuentra bien”.

Finalmente, la cuenta de Sonic Youth fue hackeada y llenó de falsas esperanzas a cientos de fans, ya que se anunció la reunión del grupo y posterior concierto en el Central Park de Nueva York. Todo ello falso.

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