Entrevista Crazyminds con… Corizonas

A estas alturas algunos ya nos habíamos acostumbrado a verlos viajar de ciudad en ciudad como si llevarán haciéndolo toda la vida. Pero todo tiene un final. Dos años después, el viaje conjunto de Los Coronas y Arizona Baby anuncia sus últimas paradas. Después de un disco de estudio, otro en directo y una gira interminable que parecía retar al mismísimo Never Ending Tour del maestro Dylan, madrileños y vallisoletanos se toman el último trago. O el penúltimo, que eso nunca se sabe. Durante las próximas semanas Corizonas darán sus últimos conciertos por España, para seguidamente cruzar el charco y cerrar definitivamente esta etapa común. Comenzando por su cita de este jueves en el madrileño Circo Price dentro del ciclo Heineken Music Selector; Valencia, Murcia, Sevilla, Almería, Granada, Oviedo, Donosti, Ciudad Real, Bilbao, Palma de Mallorca y Logroño serán las últimas ciudades en las que se podrá ver en acción a estos forajidos del country y el rock (podeís ver todos los detalles de estos conciertos aquí). Buen momento para hacer balance junto al guitarrista Fernando Pardo, con el que charlamos hace unos días.

 

CRAZYMINDS: Hace tiempo Javier Vielba dijo que Corizonas surgió “como cuando bajas un rato al bar de abajo a tomar una con un colega y acabas cerrando todos los garitos de la ciudad.” Teniendo en cuenta que lleváis casi dos años de gira, ¿no pensáis que se os has ido un poco de de las manos?

 

FERNANDO PARDO: Totalmente. Hubo un momento además en que hubo que ponerse serio y para nosotros fue un poco de shock. El momento de “esto está funcionando”, en el que ya empiezas a tomar parte de ello, no sólo los grupos como algo divertido, sino ya el momento en el que vas a grabar un disco, vas a hacer una gira más seria. De pronto tuvimos que parar algo así como “hay que mirar esto con un poco más de seriedad”. Porque empezamos algo así. Pues imagínate las ternas estas de colegas que están hablando de sus grupos favoritos o de la peli que han visto o de la serie que están siguiendo y va derivando y derivando y sale: “¿por qué no nos hacemos unos conciertos con nosequé?” “vale, pues yo convenzco a estos” “y yo a este otro, que seguró que será divertido”. Y, bueno, pues de empezar con esa visión derivo algo que funcionó mucho más y que nos sorprendió, la verdad.

 

C: Sí, porque vosotros mismos dijisteis cuando grabasteis el disco que era una manera de cerrar el proyecto y eso fue hace un año ¿Os resulta más difícil cerrar las cosas que abrirlas?

 

F: Ha habido un momento en el que todo ha empezado a funcionar bien y nosotros, que la mayoría hemos tocado en otros grupos y llevamos un tiempo dedicándonos, siempre en una escena parecida dentro del rock&roll independiente, y con una visión parecida, pero cuando llegas a un momento en el que te juntas a una banda así y ves cómo funciona, la química que hay, la cercanía, cómo suenan las cosas, pues claro, empiezas a hacer planes [ríe]. Los planes son del estilo de: “joder, quiero grabar un disco como no haya grabado ninguno antes, quiero conseguir grabar unas canciones como las que siempre había querido grabar”. Y con Corizonas nos podemos ver en esa situación. Que está bien. No es ni hacer de menos, ni pensar que lo que hemos hecho antes era una mierda. Pero si te colocas en un sitio que de pronto estás en una posición completamente distinta a la que has estado como músico independiente. Llega un momento de “oye, aprovechemos esto”.

 

C: ¿Pensáis que ha sido una buena manera de que la gente se acerque también a Arizona Baby y a Los Coronas? ¿Habéis visto que desde que estáis en Corizonas a los conciertos de Los Coronas va mas gente?

 

F: Las bandas ya funcionaban bien pero dentro de lo que te digo, un público más minoritario. Pero con Corizonas hemos visto que esto lo ha superado, en la gente que va a los conciertos y todo en general. Somos conscientes de que viene muy bien a las bandas. Pero viene muy bien tanto por la parte de que tiene más público y más trascendencia y más repercusión, como por la otra, como músico. De pronto notas que haces cosas que no pensabas que podías hacer o que ibas a llegar a hacer. Incluso la forma de organizar la gira, la forma de ver todo en general, cómo lo planteamos. Te ves ahí: “esto es divertido, esto está bien y además hay bastante crecimiento”. Entonces sigues regándolo [ríe].

 

C: Os ha permitido hacer otras cosas. La gente asociaba a Los Coronas con música surf, a Arizona Baby con country-rock. A lo mejor versiones que habéis hecho como el Shakin All Over o versiones de Neil Young pues a lo mejor estaban más en vuestra onda. Pero con las versiones de Pink Floyd, de Black Sabbath o incluso esta última que editado de The Rokes [Piangi Con Me, incluída en su último EP] habéis sorprendido más a la gente, que no se esperaba que tocarais esa clase de canciones y que estuvieran en vuestra onda.

 

F: Piensa que con esta unión, sobre todo con la parte Arizona, es otra generación, otra forma de ver las cosas. Todo lo que has dicho, gente de mi edad, gente que está ya en los cuarentayalgo, sí que está todo mucho más clasificado de una forma que si te gustaba esto, esto otro no; y si ibas a ir en esta dirección, esta otra no podías ni tocarla. Pero la parte Arizona trae una mentalidad completamente distinta y entonces nosotros nos liberamos totalmente. Dijimos: “la cosa va bien por aquí y es una forma de crecer y sobre todo de crecer haciendo experimentos. Vamos a tirar por este lado a ver en qué deriva”. Porque realmente no son terrenos en los que te sientas cómodo al cien por cien. Entonces, esto siempre es un buen abono para que ocurra algo que no te esperabas. Y nosotros, bueno, estábamos deseando que ocurra eso.

 

C: Sí, porque, a pesar de que Los Coronas seais que de una generación anterior a Arizona Baby, le habéis dejado el mando a la parte Arizona, sobre todo a Javier Vielba, que ha tomado bastante el mando en el disco y en el directo.

 

F: Él es consciente. Cuando descubres que hay personalidades así te planteas: “¿qué hacemos? ¿lo hacemos todo de una forma democrática en la que exactamente todos los miembros tengan el mismo peso? ¿o tratas de aprovechar donde hay más energía, donde hay más entusiasmo, donde hay más creatividad?”. Nosotros tratamos de que en cada momento cuando ves que realmente hay una idea que derivar y que seguir y que realmente es buena y que nos puede llevar a ese terreno que te digo, que es terreno que a la larga vemos que es bueno, pero que igual nosotros de forma personal no lo haríamos, nos tiramos de cabeza. Nosotros ahí estamos disfrutando y mamando de la parte creativa de Arizona y Javier Vielba, claro.

 

C: Otra parte creativa que también habéis querido explotar en los conciertos es el tema audiovisual. Los Coronas ya tenían una cierta vena cinematográfica, pero en este caso la habéis explotado mucho más.

 

F: Una de las cosas que nos juntó era todo la cultura pop en general. Todo esto en el que se reconoce lo mismo a Kiss y a Lemmy como un personaje importante, y Mazinger Z si encuentras un muñeco lo compras. Es una cosa muy amplia. Y veíamos perfecto para llenar todo ese punto de influencia que queríamos reflejar o de amor por ciertas cosas, veíamos que con las audiovisuales era perfecto. Héctor de la Fuente, el que lleva las audiovisuales, tenía esa mentalidad. Él es más friki que nosotros todos juntos. Entonces, tener a un tío al que le das libertad y le marcas más o menos un camino y le dejas crear, eso yo creo que ha dado al directo de Corizonas algo muy importante.

 

C: ¿Hubo alguna sugerencia por vuestra parte para el tema de los audiovisuales o le dejásteis a Héctor que hiciera por su lado?

 

F: Nosotros marcamos al principio: “el camino es este”. Y luego él nos conoce de sobra y ya derivó. Porque nosotros lo que nos gusta -eso tiene que ver con lo que decías antes del peso que puede tener Javi Vielba-, que cualquiera que veas que tiene un punto de creatividad interesante, aunque no sea exactamente el tuyo, si lo ves interesante y ves que encaja con tu propuesta, apóyalo. Tratamos de evitar al máximo el juego de las jerarquías, de “aquí mando yo y da igual que tu idea sea mejor que la mía”. Ese es el camino que no queremos seguir. Y entonces, todo esto, yo creo que de alguna manera tiene ese punto de grasa, de algo que lo hace real. Porque cada vez que hay alguien que notas que está en su momento creativo, que tiene ciertas ideas, que quiere tirar para adelante, que notas que está en ese momento de entusiasmo como un adolescente que va a quedar por primera vez a una cita, pues cuando notas que alguien está así, hay que darse la vuelta mirarle y decir: “ahora mandas tú”.

 

C: Habéis tenido suerte de encontraros con Arizona Baby justo en este punto. Podrías haber probado con otra banda y a lo mejor no hubiera surgido, ¿no?

 

F: Con Coronas hemos hecho pruebas algunas, hemos tocado con otra gente y no ha funcionado. Y es que si no funcionan no das ni un concierto. Igual es sólo una colaboración en un concierto. Simplemente con el punto este de hacer una colaboración con alguien, cuando lo estás haciendo, lo notas. Que igual desde fuera se notas algo, pero desde dentro, acostumbrado a lo que suele uno estar acostumbrado, cuando hay algo que te hace sonar como es tu grupo, digamos, con todo lo que tienes habitualmente sin que pierda nada y además suma algo, es como que unos nos miramos a otros diciendo: “¡Ahí va, aquí pasa algo!”. Porque no es lo habitual. Cuando haces algo con alguien externo pues, bueno, se hace una especie de apaño y más o menos suena bien, más o menos suena mal. Y nosotros hemos hecho mucho con Coronas. Muchas pruebas. Incluso en conciertos. Pero con lo de Arizona era diferente, había algo. Y no te digo que eso tenga que ver con que sea mejor músico, no, es simplemente un asunto de pura química. Es ese rollo de por lo mismo que encuentras a tus amigos cuando tienes cierta edad y sales con la persona que sales, porque hay algo, hay química. Nosotros con ellos notamos eso perfectamente. Y entonces como no era la primera vez, lo notamos y dijimos: “¡Ahí va! Esto es especial. Esto tiene algo, hay que alimentarlo”.

 

C: Porque además de juntaros Los Coronas y Arizona Baby aprovechásteis, como hemos comentado con el tema de las versiones, también para reivindicar ciertas bandas que os gustaban a los dos. Se creo una química, aparte del hecho del concierto, de juntar músicos, amigos, cultura pop, como decías tú antes.

 

F: Nosotros somos fijos de un tipo de cultura y orgullosos. Entonces tratamos de sacarlo al máximo porque hay mucho en común.

 

C: Pero antes de estos dos años, antes de hacer la gira y sacar el disco, ¿no pensasteis que gente de fuera, los fans de Los Coronas o de Arizona Baby, podían ver con cierto recelo este matrimonio?

 

F: Totalmente. Los Coronas estamos metidos dentro de una escena de rock&roll y tiene bastante historia. Derivados del rock&roll de Malasaña de los ochenta. Es una forma alternativa en la que casi nunca te juntas con nadie, estás metido en una secta practicamente en la que hay muy poca comunicación con lo que hay fuera. Ves este que te dice: “¿Has escuchado esto?” Dices: “No es que yo no oigo la radio no veo la tele ni nada.” Vives en tu micromundo. Asi era hasta que apareció Internet, claro. Con Internet ya tienes la ventana a todo el mundo. Mucha gente de ese mundo cerrado, el que cojas y te juntes que no es ni de tu ciudad, que tampoco… es, ¿por qué te juntas con estos? ¿qué necesidad tenéis? A mí me lo han dicho, vamos, me lo han dicho hasta en mi familia [ríe]
C: Volviendo un poco al tema de las versiones. Es cierto que vosotros sois de otra generación que descubrió a muchas bandas clásica a través de versiones que hacían bandas actuales y sí que es algo que ahora se ha perdido un poco y que vosotros también reivindicais.

 

F: Yo creo que de pequeño era superfan de los Jam y de los Clash. Eran grupos que te traían canciones. Los Clash te traían el Pressure de Nobs o te traían a Toots & The Maytals, algo a lo que yo no podía llegar. O los Specials te traían un tipo de música o Jam que te traían otro. Por la influencias de los grupos que a mí me gustaban llegaba, claro. Yo soy hijo de toda la generación del punk-rock, finales de los setenta, principios de los ochenta. Entonces era muy importante las referencias que veías en tus grupos porque te alineabas con los grupos de una forma… era casi como si fueras de un equipo de futbol. “Yo soy de este tipo de música y estos grupos y me lo tomo a muerte y me identifico con ellos teniendo una postura vital parecida, un concepto de la vida superparecida.” Yo, por ejemplo, tanto Paul Weller como Joe Strummer, aparte de grandes músicos, les consideraba tíos honestos. Para mí eso era superimportante. Y si ellos me reivindicaban un tipo de música, yo iba a oir ese tipo de música. Eso sí que con el tiempo se ha ido perdiendo. No sé si es por interés de las discográficas o simplemente los grupos prefieren que no se vea si están copiando.

C: Quizás sea el modo cómo se consume la música hoy, que quizás te llega una canción suelta, te la descargas de donde sea, y nunca sabes de quién es el tema original o quién lo compuso. No te permite investigar e ir un poco hacia atrás.

 

F: Sí, pero yo con Internet he descubierto cosas que no podía, que ahora los oigo y digo: “¿pero esto cómo paso desapercibido en su momento?”. Por un lado está muy abierto, por otro, igual hay menos ese tipo de curiosidad y de implicación que va más allá de que te guste la música o de un artista o no. Yo ahora veo… por lo menos hasta que internet lo acoten y acabe de ser como es ahora, me parece increíble porque tienes la posibilidad de llegar a cosas que era impensable antes. Y de conocer.

Cuando era pequeño grababa muchos programas de radio y quitaba las conversaciones que había y como los grababa en cinta, pues lo típico, de cinta a cinta. Y entonces tenía montones de cintas, pero como quitaba las conversaciones pues no sabía quién hacía la canción. Y hasta que he descubierto todas, algunas canciones favoritas que había ahí, que me gustaban, pues he tardado… Pues yo creo que la última que me quedaba… ¡Bueno! Todavía me queda una instrumental, que no sé de quién es. Y gracias a Internet he podido conseguir todo eso porque antes era imposible. O sea, ¿de quién será esta canción? Ahora, pues por lo menos pones la letra o un poco de la letra que puedas saber, la metes y aparece la canción. Eso vamos, es un avance increíble. Para tíos curiosos como yo, sabes.

 

C: Volviendo un poco a Corizonas y al hecho de que estos días vais a dar los últimos conciertos de la gira ¿Después de estos conciertos Corizonas será historia o como en toda borrachera siempre es la penúltima?

 

F: Siempre es la penúltima.

 

C: Esa puerta no la cerráis, ¿no?

 

F: No. Ahora estamos bastante ocupados con los otros grupos. Arizona acaba de grabar un disco. Los Coronas también. Los Coronas vamos ahora a Australia un mes, como de Diciembre a Enero. Luego, entre Corizonas, Arizona y Coronas vamos a ir a México, vamos a ir Estados Unidos. Tenemos un huevo de cosas fuera. Lo que queremos es como bajar aquí un poco el ritmo. Hemos estado tocando mucho, tocando mucho, tocando mucho; y ahora este año va a bajar todo porque incluso los conciertos de presentación que podamos tener con las cosas nuevas de Arizona o Coronas pues estamos ahora viendo a ver cómo lo hacemos, a ver cómo lo condensamos, porque igual se nos pasa un año entre unas cosas y otras por ahí dando vueltas. Entonces, cuando volvamos de todo eso probablemente digamos: “oye -pasado el verano que viene-, pues hay que grabar otra cosa”. Te digo probablemente, porque todo está más abierto de lo que parece.

 

C: Pensáis más en el ahora. Habéis estado grabando con Los Coronas estos días en Estados Unidos, si no recuerdo mal. Y ahora me dices que vais a estar de gira. Así que, pensáis en eso y nada más. Un poco cómo habéis trabajado en Corizonas, que ha sido todo paso a paso.

 

F: Es que nosotros sólo podemos hacerlo así. Tú ten en cuenta que a la vez que somos músicos somos autónomos. Eso quiere decir que cada paso que das, cada disco que sale, tú inviertes tu propio dinero, luego tienes que recuperarlo. Es un movimiento muy artesano. Eso sí, funciona. Y eso te permite hacerlo, porque igual de artesano yo conozco un montón de músicos que no pueden moverse realmente porque no tienen la posibilidad. Y nosotros si que tenemos esa posibilidad de movernos, pero claro, todo tiene que ser… No podemos estar haciendo dos cosas, no tenemos a alguien que trate de sacarnos los billetes de avión y organizarnos todas las giras y que todo vaya super fluído. No, no. Cada vez que lo haces tienes que estar tú metido en ello. Entonces, tenemos que ir inevitablemente paso a paso. Que luego, a lo largo de un año, tú ves ahí, una vez ha pasado el año, cuántas cosas habéis hecho. Sí, pero nunca es una cosa encima de otra. Es: acabar una, empezar otra, aparcar una, hacer la otra. Tratamos de organizarnos así, pero, en el fondo, nada te quita que seas un autónomo que tiene que estar todos los meses ahí, milimetrando absolutamente todo.

 

C: Quizás porque sois de otra generación. Bueno, también ocurre en esta. Pero tenéis esa cultura del músico trabajador. Sobre todo en Los Coronas hacéis un montón de conciertos. No sois esa clase de banda que sacáis un disco, hacéis unos cuantos conciertos y luego desaparecéis. Si no que tenéis la cultura de que un grupo tiene que vivir del directo.



F: Totalmente, porque estamos dentro de un mundo alternativo, o lo hemos estado durante mucho tiempo, en el que tampoco tenías mucho acceso a ciertas formas de promo. Hasta hace poco, casi hasta los dosmiles, el poder que tenían los cuarenta principales y ciertas radios y cierta prensa era increíble. Y eso lo dominaban absolutamente todas las compañías multinacionales. Entonces, no había hueco realmente para bandas independientes. Las posibilidades que tenías de hacer una buena promo era simplemente tocar, tocar y tocar. Entonces era: “venga, vamos a hacer una gira, vamos a hacer dos fines de semana o tres por Galicia.” Entonces hablabas con el tío de la sección de cultura de cada parte, que era realmente la gente que hacía tu promo. Los periodistas de la sección de cultura de cualquier periódico, especialmente de provincias, porque en Madrid te hacían relativo caso, pero fuera era gente que nos alimentaba.

Ibas a Galicia o ibas a Euskadi o ibas a Cataluña y estabas tocando y, bueno, sabías que igual los dos primeros conciertos nada, pero, si dabas cuatro o cinco y al año que viene además otros dos, a los dos que volvieras al año siguiente ya se iba hacer corrido un poco más la voz. Entonces para nosotros el funcionamiento era un poco así. No era: invierte en una superpromo, paga a nosequién. No, porque no teníamos la posibilidad. Ahora, con lo que te digo, a partir de Internet, todo cambia. Si eres un tío muy creativo, tienes buenas ideas y te apatece sacar una cosa adelante, lo puedes conseguir. Antes era impensable, porque estaba todo muy delimitado.

Mira, a mí es que me lo dijeron alguna vez en ciertas revistas: “Nosotros sólo sacamos realmente grupos como vosotros con una pequeña reseña, porque los grupos de los que hablamos son los grupos de las compañías que ponen su publicidad en nuestra revista y entonces es como un acuerdo que hay, un acuerdo que es tácito, no se llega a decir. Pero, yo hablo de tu grupo porque tú me pones todos los meses aquí una publicidad.” Es inevitable, los unos se alimentan a los otros, que no está mal. Pero hay un momento, claro, que bandas independientes o alternativas quedamos totalmente fuera de la lupa. Vamos, no tenemos posibilidad.

 

C: Sí, pero con Corizonas habéis mantenido ese espíritu. Habéis hecho gira por España, habéis pasado por Madrid dos, tres, cuatro veces; a pesar de que teníais mucha más promoción y habéis llegado a muchos más medios de los que habíais llegado con Los Coronas o con Arizona Baby.

 

F: Con Corizonas la cosa ha cambiado, ha sido diferente. Pero porque lo hemos hecho con una compañía independiente que ha trabajado en una dirección. Si alguien ha aprovechado la desaparición de las grandes compañías y el poder que tenían antes, todas con unos despachos en unos edificios enormes… Todas esas compañías grandes, en España, se han ido reduciendo y ya trabajan dos personas. Trabaja casi un contable y alguien para hacer la promo. Ese hueco lo han aprovechado muy bien los que estaban trabajando antes en las barricadas, que eran compañías, pues tipo Subterfuge o Mushroom Pilow. Hay un montón de sellos independientes. Si miras detrás de la mayoría de los grupos independientes que se están moviendo, evidentemente están con sellos independientes. Y son ellos los que han conseguido llenar ahora ese hueco. Ahora ya que las compañías grandes casi no sacan referencias que no sean superéxitos a lo grande o que tienen la oficina de promo ya no es tan grande, lo están aprovechando mucho los sellos independientes. Este momento es independiente por eso, porque las compañías grandes aflojan el acelerador y con ello, si te fijas, han desaparecido las grandes radios. Ha desaparecido todo a la vez. Y mucha de la prensa musical también. Por lo menos la generalista. Todo ha desaparecido. Las compañías grandes han perdido fuerza, ya no pueden pagar a la radio, ya no pueden pagar a ciertas revistas. Entonces, se les va todo a tomar por culo.

 

C: Entonces, Corizonas sólo podría haber surgido en un momento como ahora, ¿no? A lo mejor hace diez años, cuando, como tú comentabas, la escena independiente era mucho más subterránea, no hubiera tenido este éxito.

 

F: Hace diez años todavía un poco sí, pero hace veinte era complicadísimo. Estaba todo muy lleno, porque había muchas ofertas, muchas propuestas. Ahora, si te fijas, las compañías internacionales casi no sacan discos en España.

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  • Corrección

    La entrevista muy bien, pero por favor a ver si afinamos con la ortografía. Convenzco, que ahí puede ser que se te haya colado la c, pero aibá todo junto en vez de ahí va. O Dijísteis con tilde.

  • Javi F.

    Eso me pasa por no revisarla bien después de transcribirla. Ya he subsanado los errores (y alguno más que no me habia dado cuenta). Gracias por avisar.

  • Corrección

    De nada, no eran correcciones con afán de resultar ofensivo, pero de cara a leerla resultaban un poco inviables… Suele pasar mucho lo de ir rápido.