En el estudio con Bicycle Thief

Para la cita no puedo acudir solo. Me han dicho que la localización no es sencilla, y persigo a otro vehículo con la compañía de David como copiloto, la voz de Bicycle Thief, y una de las personas más ilusionadas y feliz con lo que hace que he conocido. Y eso lo sé ahora. Cuando el día comenzaba, David sólo era el cantante de un grupo que en mi mente recordaba por haber aparecido en el cartel del último Sonorama: “Era el primer año que había escenario en el camping sin ser escenario Red Bull, donde ya toque con mi anterior banda Stealwater. SabÍamos que iba a ser dificilillo. Empecé tocando desde el principio del camping y acercándome al escenario para ver si llevaba a alguien”.

Lógicamente, cuando vas con una persona que no conoces, la mejor forma de solventar los incómodos silencios son las batallitas de cada uno, y así estuvimos hasta que llegamos a los estudios Dobro, lugar en el que antes han grabado otros pucelanos, Arizona Baby. Perdido en un pueblo llamado Casasola de Arión, y sin apenas ver a nadie, entramos en un estudio con 3 salas separadas: “La época de grabación es la más complicada, pero quizá también la más bonita y la que más recuerdo. Suelo ser bastante nocturno y siempre tengo mil preocupaciones en la cabeza”. Noto que estas inseguridades ya casi han caducado, pero aún queda algún detalle. Ese que machaca la cabeza del creador: “Lo que más me preocupa las noches previas a la grabación es que, una vez grabado el tema, conserve el espíritu con el que fue creada. Creo que es clave no perder la chispa y la naturalidad de las canciones para así llegar a la gente”.

Ya en el estudio, y justo antes de empezar a trabajar, conozco a toda la banda. Diego Herrera es el baterista, amigo de David desde hace años. Al bajo Carlos Flores (un artista) y a la guitarra además de David Vila, compañero de viaje en el día de hoy, está David Martín: “Había trabajado con David anteriormente como productor, y había tocado conmigo en algunos conciertos. Cuando le pasé las demos, desde el primer momento él quiso formar parte del proceso creativo.”

Comienza la jornada laboral y regularmente, los músicos suben a la parte superior de los estudios, en la que podemos tomar café, mi segunda debilidad después de la música, las mujeres, la comida, dormir… “El concepto del Ep Fields viene un poco en relación a la idea de perderse. Hay veces que estamos tan cerca de algo y lo tenemos tanto tiempo en la cabeza que nosotros mismos distorsionamos la realidad. Por eso creo que es vital alejarse del problema para verlo con perspectiva y no llegar a conclusiones erróneas”. Es una delicia estar delante de la chimenea, con un café humeante, encontrando conversaciones mucho más trascendentales y cálidas: “Mi objetivo ha sido siempre parecerme mínimamente a grandes cantautores que consiguen trasmitir miles de sensaciones con su voz y una guitarra. Pese a que a la hora de producir, vamos sumando instrumentos como puedes ver, y esto haga crecer la canción”.

“Siempre me ha fascinado el proceso por el que pasa una canción. Comienza siendo una idea, un estribillo tarareado y acaba siendo un conjunto de elementos que puedes tocar en directo y que cuenta una historia de principio a fin”. El positivismo del día empieza a ser preocupante, así que rebusco en el cajón de las cosas negativas: “Lo peor es tener que pensar en cada uno de los pasos que tienes que dar desde que te plantes grabar, hasta que el disco está en tus manos. Esto te hace darte cuenta de lo mucho que cuesta llevar a cabo un proyecto. Lo peor es no poder dedicarte 100 por 100 a la música.”

Después de esta charla, vuelven a la música. Es donde más cómodos se les ve. Creo que me he ganado su confianza aunque me miran mal cuando rebusco en sus abrigos, pero he visto que David tiene un paquete de pañuelos y es lo que necesito en este momento. No he notado mal su voz, pero sé que ha pasado por algún episodio reciente de gripe: “Siempre he sido descuidado con mi voz, aunque he tenido suerte de no tener demasiados problemas con ella”.

Al tema que da nombre al Ep, Fields, la llaman la rancheresca. Y cierta referencias se le puede localizar, aunque de todas las canciones que escucho, me quedo con Garden. Creo que puede ser un single genial. Tiene el comienzo sutil, el ascenso permanente, y el estribillo y final que seguro son bien recibidos por el público. Me cuentan que presentarán 6 nuevos temas en este trabajo, y el primer concierto será en la Sala Bitácora de Valladolid el 13 de abril. Para quedar bien me invitan al evento, pero no puedo darles un sí tan rápido. Me tengo que hacer el interesante.

“Hay un tema que lleva compuesto unas horas, y hay otras canciones que llevan cocinadas 6 meses. No me gusta forzar a la hora de trabajar con las canciones y creo que esta forma le da más sinceridad a todo el proyecto y hace que los temas respiren por sí mismos sin ataduras”. Y ciertamente en el sonido de Bicycle Thief puedes notar muchas sensaciones y distintas influencias, de las que habrá que hablar cuando Fields vea la luz. Pero lo que no cabe duda es que será un proyecto cercano, que llegará con facilidad al público.

He perdido la cuenta de las horas que llevo allí con ellos, y la verdad que está siendo una experiencia genial. Pero me sorprende tremendamente no haber visto ninguna discusión en todo este tiempo: “Bicycle Thief es un grupo en el que nos ponemos fácilmente de acuerdo. Nos movemos en una democracia musical muy sencilla. Pero si eso no funciona, a veces les recuerdo quién es el jefe”. Las risotadas delatan a David, al que pronto veréis sobre los escenarios y entenderéis por que esto no es demasiado creíble. Aunque tomo la decisión de hacerle un poco la pelota, por si las moscas.

En mi situación pelotera actual, me ofrezco para llevar su cuerpo a Valladolid capital. Y digo su cuerpo, porque está realmente agotado. Tengo la sensación, como cuando eres pequeño, de haber hecho un nuevo amigo, y me gustaría conocer como ve el futuro: “Quiero dar conciertos y que la gente nos escuche y llegue a entender el cariño y el trabajo que todos nosotros ponemos en este proyecto. Y si tenemos la suerte de generar algo bueno en alguna de esas personas que nos escuchan, habremos cumplido”. No le arropo, pero si me despido esperando disfrutar pronto de sus nuevas canciones.