El Teniente Blueberry de Jean-Michel Charlier y Jean Giraud

EL TENIENTE BLUEBERRY

Hablar de El teniente Blueberry supone acercarse a los mitos del cómic, a una época donde grandes autores se consolidaban y otros nuevos comenzaban a forjarse. Las aventuras de Mike S. Blueberry se inscriben con nombre propio y en mayúsculas entre los westerns y entre las viñetas europeas.

 

El cómic inició su andadura en 1963 y aún continúa publicándose hoy en día. La publicación en España (en tomos de pasta dura de unas 48 páginas) no sigue la cronología de la historia; de hecho, hasta el número 16 de la edición española no comienza la primera de las aventuras publicadas. Allí da comienzo Fort Navajo, que nos traslada al Lejano Oeste, concretamente a la frontera de Arizona y Nuevo México. Recién terminada la Guerra de Secesión, Mike S. Blueberry, que peleó con los nordistas, es destinado a un puesto fronterizo del ejército norteamericano en un territorio a punto de lidiar con una revuelta apache. Nuestro protagonista, que ha ascendido desde la tropa en lugar de graduarse en West Point, tratará de poner sentido común en las relaciones con los indios y con el jefe apache Cochise. A partir de ahí, se desarrolla la vida del teniente en una serie de aventuras que le llevarán a vivir los hitos del Far West.

 

El guión está firmado por Jean-Michel Charlier, uno de los olímpicos del cómic francés, hasta su muerte en 1989 cuando el dibujante se haría cargo de todas las funciones. Nos encontramos ante uno de los cofundadores de la mítica revista Pilote que alumbraría algunos de los cómics más influyentes de Europa (además de Blueberry, también sacaría a la luz las primeras páginas de Astérix; cuyos autores Gosciny y Uderzo cofundaron la revista). Charlier demuestra  en las páginas de Blueberry su profunda admiración por las aventuras del oeste; abundan las referencias e influencias a los westerns clásicos de Ford o Haws. Sus palabras nos harán viajar por todas las hazañas de rifles y colts, de caballos y praderas, en definitiva, de indios y vaqueros. Junto a Blueberry aparecerán los grandes nombres de la historia norteamericana como Cohise, Jerónimo, Buffalo Bill, Ulises S. Grant o  Wyatt Earp. A lo largo de la epopeya, el autor configura un personaje complejo, con aristas, alejado del héroe simple con las ideas claras sobre el bien y el mal. Mike S. Blueberry se convierte en un particular príncipe de Maquiavelo donde el fin justifica los medios. Jugador, bebedor, pendenciero, el teniente goza de una moral dudosa equilibrada por su sentido del honor. En multitud de ocasiones, se verá obligado a seguir un camino no deseado para cumpir con sus metas o simplemente sobrevivir.

 

El teniente Blueberry se convierte además en un imprescindible si tenemos en cuenta que fue uno de los primeros trabajos de Jean Giraud quien, en los 70 y 80, revolucionaría la historieta de ciencia ficción y nos dejaría títulos como El Incal bajo el legendario seudónimo de Moebius. Blueberry, al que el ilustrador da la cara de Jean Paul Belmondo, nos permite seguir su evolución. Casi toda la obra goza de unos trazos detallados en los que predomina el realismo. En los primeros volúmenes el dibujo se muestra dubitativo con fondos difusos donde predominan más los personajes que los paisajes. Hacia la mitad, Giraud coge confianza y los paisajes toman fuerza para convertirse en parte esencial de la trama. En la última etapa el cuidado por los detalles se pierde en el estilo personal de dibujo hasta adquirir un tono propio e inconfundible.

Las aventuras del teniente Blueberry continúan publicándose en la actualidad aunque ya como Mister Blueberry, el teniente se ha incorporado a la vida civil y la obra está ya en manos de Giraud como dibujante y guionista. Además existen otras dos líneas argumentales: Marshal Blueberry y La juventud de Blueberry, muy lejos del nivel de la principal pero que permiten adentrarse en el trasfondo de la vida del personaje. Independientemente de la serie que sea, cada nuevo álbum llena las estanterías y se convierte en un nuevo viaje al Lejano Oeste.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS : 9 /10