El club Ocho y Medio cierra sus puertas con un adiós provisional.

OCHO Y MEDIO

Con un “Fuck you” a una conocida marca de ropa como frase de guerra, el Ocho y Medio Club cerró la noche del sábado sus puertas, dejando huérfana a toda una generación de madrileños que se despidió de la sala Flamingo con una sonrisa en la boca.

Aviador Dro y sus obreros especializados, Los Punsetes, Cola Jet Set, L-Kan, La casa azul, Hidrogenesse, Cycle y Klaus & Kinski fueron los encargados de poner el punto y aparte (Ocho y Medio está buscando nueva ubicación) a este final provisional con una fiesta por todo lo alto, que recordó a sus noches de vino y rosas.

Un final agridulce para la mítica sala Flamingo, que pasará a ser un almacén de una firma de ropa, tras haber albergado entre otros clubs al Ocho y Medio, Dark Hole, Guateque o Los jueves ¡milagro!, fundamentales en el ocio nocturno de Madrid.

Más de una década de un club que ha hecho brillar la noche madrileña. Siempre al pie del cañón, Ocho y Medio ha sido escenario para muchos artistas noveles y que a lo largo de los años se han ido consolidando dentro de la escena independiente española.

Referente indie, las noches de Ocho y Medio siempre resultaban sorprendentes, inesperadas y frescas, innovedoras por excelencia, y con una programación de calidad gracias al buen hacer y la dedicación de sus responsables, Belén Chanes, Luis García Morais y David Pardo, algo que se dejaba ver en cada sesión, irrepetible y única.

Hasta pronto Ocho y Medio, nos vemos en la pista de baile.