El ayuntamiento de Barcelona ordena el cese provisional de actividades en la sala Apolo

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El ayuntamiento de la Ciutat Comtal ha emitido esta tarde un comunicado de prensa (aquí, en catalán) en el que comunica que ha emitido una orden de cese de actividades de concurrencia pública en la sala Apolo y los locales adyacentes (que incluyen el casino, ambas salas del complejo musical y el bar-restaurante Apolo Diner), situados en la calle Nou de la Rambla 107, 111 y 113; es decir, todo el tramo comprendido entre la avenida del Paral·lel y la calle Vila i Vilà.

Citando fuentes municipales, estas dependencias están edificadas sobre un sótano de 1.400 m2 que, según una inspección realizada por los bomberos de Barcelona, técnicos del departamento de Licencias e Inspección del distrito municipal de Sants-Montjuïc y de la Guàrdia Urbana realizada esta mañana, presenta deficiencias estructurales que comprometerían la seguridad de los asistentes. El informe indica que durante la inspección se ha detectado efectos de corrosión, producidos por la humedad, en los pilares y la losa de hormigón armado del sótano, además de filtraciones.

El informe técnico emitido por los bomberos dictamina que “no hay indicios de riesgo imminente de colapso, pero no es apto para el uso de las actividades para las que los locales están licenciados”, y que “no pueden continuar mientras no se lleven a cabo las tareas de refuerzo provisional de la estructura mediante apuntalamiento”.

Con este informe, el consistorio del distrito de Sants-Montjuïc ha emitido esta tarde una resolución que impide “el uso y acceso, y el ejercicio de cualquier actividad de pública concurrencia en el ámbito correspondiente al perímetro del sótano afectado”, y se ha comunicado fehacientemente a los titulares de los inmuebles afectados. Esta medida se mantendrá hasta que se realicen las actuaciones exigidas en el informe, y que tendrán que ser avaladas mediante un certificado de estabilidad estructural del edificio afectado, emitido por un técnico competente.

El informe indica, asimismo, que el edificio de viviendas incluido dentro de dicho perímetro no está afectado por esta deficiencia estructural.

Apenas a dos semanas del inicio del Primavera Club, que tiene en dicha sala buena parte de los conciertos programados, y sin poner (mucho) en duda el informe pericial, esta situación recuerda también el cierre del Cabaret Berlín el año pasado, que provocó quebraderos de cabeza a la organización del festival. Dado el color del consistorio, poco comprensivo con los temas culturales que no les renten electoralmente, y la impertinencia temporal, uno llega a preguntarse si, aparte de la (teórica) velación por la seguridad ciudadana, no hay alguna razón más detrás de este cierre. Esperamos y confiamos que la situación se pueda subsanar en breve, y que una de las salas más dinámicas y con fuerte peso específico en el circuito musical del país pueda superar este revés.