El ataque racista en Twitter hacia FKA Twigs abre el debate sobre la tolerancia en las redes sociales

Aunque ocurrió hace una semana, no podemos dejar pasar este tipo de situaciones. Nos creemos muy cosmopolitas y muy abiertos, pero la sociedad, por muy preparada que se sienta a la globalización racial, no lo está y actos de este calibre nos dan la razón.

El racismo o la intolerancia en cualquiera de sus facetas (religiosa, de género, de sexo) está presente en los medios y en muchos sectores. Un ejemplo claro es el deporte, donde hemos visto actitudes horribles por parte del público hacia jugadores de color.

Pues la música no se queda atrás. FKA Twigs, joven cantante londinense cuyo primer LP ha visto la luz este año, ha sido brutalmente atacada con toda clase de comentarios racistas debido a su posible relación sentimental con el actor Robert Pattinson. Los tweets que recibió la cantante no fueron precisamente agradables y estaban llenos de ira por parte de las fans enloquecidas del famoso actor.

Pero éste no es el primer caso de este tipo de ataques totalmente injustificados por parte de los cybernautas. No hace mucho, Lauren Mayberry, la parte femenina de Chvrches, vivió en primer persona ataques misóginos en el muro de Facebook de la banda, lo que le costó más de una lágrima al sentirse atacada con semejante brutalidad.

Por otro lado, Blood Orange sufrió una agresión racista por parte de unos policías en Berlín cuando dejaba el país para coger un vuelo. Él mismo argumentó que su retención se debió a una mera acción racista, sin estar motivada por nada. Pero no es la primera vez que sufre Blood Orange un ataque vinculado con su color de piel. En el reputado festival Lollapalooza, tanto él como su pareja sufrieron un ataque violento por parte del equipo de seguridad del mismo, a lo que festival respondió que no era la empresa oficial de seguridad sino otra subcontratada y que investigarían las causas mientras que Dev buscaba testigos en las redes sociales para denunciarles.

Otro caso el que suele exponer es lo que vivió y vive Kele Okereke, cantante de Bloc Party. Siempre comenta que no es fácil ser negro y dedicarse a la música y en sus propias carnes vivió el ataque racista más inesperado de la historia: Por parte del cantante de Sex Pistols, John Lydon. En el backstage del Summercase de Barcelona, en el año 2008, tuvo que oír de parte del vocalista “que tenía actitud de negro“.

El ataque a cantantes no se limita a su raza, sino también a sus propias opiniones. La cantante Carrie Underwood vio como su cuenta de Twitter se llenaba de comentarios insultándola por defender el matrimonio homosexual.

Y nuestra pregunta es, ¿tienen que soportar los cantantes este tipo de comportamientos? Somos rotundos: No. Vale que sean figuras públicas y se tenga que exponer a las críticas, pero siempre en el marco de lo que hacen, no de quién son. A nivel musical se podrá enjuiciar todo, pero no perdamos la perspectiva: Son personas.

Como ha dicho la propia FKA Tiwgs: “El racismo es inaceptable en el mundo real así que es inaceptable en el medio online“. No podemos estar más de acuerdo.