El artista y la persona

WU LYF

Es curiosa toda la información que crece alrededor de un artista que mantiene su identidad en anonimato.  Cuando sale a la luz un disco interesante y todo el mundo sabe de quién es pero nadie sabría decir su identidad real, se crea toda una rumorología que no hace más que engrandecer su música. Comienzan a salir posibles candidatos,  vídeos en Internet de personas que dicen ser el laureado artista revelación…pero nada, todo es una pantomima. Y, de repente, de la noche a la mañana, alguien le da una patada a los medios que se han estado alimentando del misterio, decide que se acabó el juego y dice “hey, que sí, que soy yo, lo hemos pasado bien pero ya se acabó”. Y pueden pasar dos cosas, que el mito se acabe de golpe o que comience una nueva etapa para ese artista ya reconocido.

 

Cuando los hermanos Dreijer formaron The Knife en 1999, pensaron que salir en los medios no era lo suyo. Lo que empezó como un grupo familiar acabó en el 2007  en seis nominaciones a los Grammi (el equivalente sueco de los Grammy) por Silent Shout, simplemente una obra maestra. No acudieron y ganaron los seis premios. ¿Quiénes eran los autores de ese disco redondo cuyo sonido le devolvió a la electrónica la elegancia del saber hacer?

 

El misterio llegaba hasta su propia música, a Karin casi nunca se la oye cantar sin tener la voz sintetizada. Había rumores, había sospechas, pero nadie quería señalar con el dedo. En el 2009, Karin Dreijer decide lanzar un disco en solitario bajo el nombre de Fever Ray, una maravilla de texturas electrónicas que presentó simplemente con unas gafas de sol. Ahora todos conocemos sus caras, pero su música se me sigue antojando mejor en cada escucha.

 

La misma historia se repitió con Burial, compositor de música electrónica nominado al Mercury Prize en 2008. Llegó a decir que ni sus círculos más cercanos sabían nada, todo el mundo podía tener un Burial en casa haciendo Untrue, uno de los mejores discos del 2007. Más tarde, sacó una foto suya en su MySpace diciendo que él era una persona de perfil muy bajo que simplemente quería hacer música.

 

Este verano, los chicos misteriosos han sido WU LYF. Sacaron disco autoeditado en Junio, no hacían entrevistas, bloquearon  su artículo de Wikipedia y, para colmo, incluían la palabra Lucifer en su nombre (WU LYF viene de “World Unite Lucifer Youth Foundation”). Polémicos y encima buenos. Ya cada vez se sabe más cosas sobre ellos y el disco sigue gustando, sigue teniendo un halo de misterio y sigue manteniendo la calidad. Buena señal.

 

Lo cierto es que, ya sea por extrema timidez, por huir de la imagen egocéntrica de estrella del rock o del pop, por estrategia de marketing o por mantener la vida de una persona normal no famosa, hay muchos artistas que optan por mantener su verdadero yo en privado. Y ya no es esconderse detrás de una máscara bajo un cubo a lo Buckethead, uno de los mejores guitarristas de la historia cuya identidad es todavía hoy un enigma, sino también es enlatarse en modelos imposibles de entender, bajo pelucas, gafas histriónicas, bajo vestidos de filetes de carne, o incluso bajo un alter ego masculino. Casi nadie conoce a Stefani Germanotta pero todos conocemos a Lady Gaga.

 

Ya sean caras famosas o desconocidas, cuando un artista es de verdad bueno su música supera todo lo que se crea alrededor de él. Larga vida a los grandes músicos conocidos y por conocer.

  • Muy interesante. Supongo que Daft Punk también entran en la categoría. Y Bansky o Sacha Baron Cohen a otro nivel artístico, también. Inrigante y atractivo esto del anonimato.