Edith Crash y Mae Kurtz en la intimidad

Fecha: 30 de Junio de 2011

Lugar: Fantástico Club (Barcelona)

El Fantástico Club es una pequeña pero emblemática sala de Barcelona. Siempre relacionada con la música: con el punk hace unas décadas, posteriormente con el pop, y en la actualidad con una propuesta más ecléctica, pop, rock, indie, cantautor… Aparte de poder ir a escuchar una excelente selección musical mientras se toma una cerveza, también se montan conciertos en pequeño formato, y siempre en acústico.

Y así fue el día 30 de junio cuando tocaron Mae Kurtz y Edith Crash, por este orden. Dos cantautoras de pura vocación, provenientes del underground y con una propuesta artística clara, directa y personal. El clásico sofá de la sala, esta vez galardonado con velas y un cilindro luminoso, nos indicaba el lugar reservado a las cantantes. Y ahí se sentó Mae, que empezó con Find Me su repertorio. Cantautora de corte clásico, de letras poéticas con alto contenido emocional, nos llevó de la mano con su voz lánguida por su universo particular. Con Those Days llegó a la mitad de su actuación y ya nos tenía más que atrapados. Nos quedó clarísimo que la música es un inmejorable camino para la expresión de sentimientos y estados de ánimo. Acabó con una versión de Nina Simone, Sinnerman, dejando patente el gran bagaje musical de esta artista, que podría beber tanto de Richard Hawley, como de Joy Division, de Lydia Lunch o Edith Piaf

Después de la pausa, salió Edith Crash con la guitarra, y con unas panderetas enganchadas en el suelo a modo de percusión. La cantante de Perpignan empezó su actuación. Esta vez con un disco reciente bajo el brazo, De L’autre Côté. El estilo de Edith sería como si el rock se hubiera personificado en una sola persona y en acústico. De alta capacidad vocal, y ayudada por sus percusiones adicionales, nos hizo vibrar a todos con su fuerza a la hora de interpretar. Repasó canciones de su último disco como Avant ce monde, De L’Autre Côté, Sans Elle… y se le quedó pequeña la sala, y el sofá, ya que parecía que necesitaba levantarse para sentir cantando. Después de demostrar que es una intérprete a tener en cuenta y que puede dar mucho que hablar, salió Mae Kurtz para versionar juntas a Leonard Cohen con Dance Me to The End of Love.

La velada acabó, y nos encantó. Poder ver a dos artistas con tal experiencia en el directo y con tanto que contar, a pocos centímetros de distancia, y sin arreglos de micros ni amplificadores fue todo un lujo. Habrá que seguir la pista a estas dos cantantes de diferente personalidad, pero con un par de puntos en común. La genialidad y la personalidad.

Escrito por
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