Eagles of Death Metal regresan a París con polémica por el control de armas

Eagles of Death Metal volvió a tocar anoche en París, tres meses después de los ataques terroristas que acabaron con la vida de 89 personas durante su concierto en la sala Bataclan. La banda había manifestado en varias ocasiones sus intenciones de terminar aquel fatídico concierto y ayer pudieron hacerlo en la sala Olympia.  La banda anunció que volvían a tocar para “divertirnos, dejar el horror atrás y que no nos persiga el resto de nuestra vida”.

Los supervivientes de la matanza de noviembre acudieron al concierto invitados por la propia banda. Fuera de la sala había un amplio despliegue policial y un equipo de 30 psicólogos estuvo a disposición de quien lo necesitase. Eagles of Death Metal respetó las peticiones de los fans y no tocó Kiss The Devil, el tema que sonaba cuando los terroristas abrieron fuego contra el público en noviembre.

Jesse Hughes, líder de la banda, pidió “un momento para recordar” cuando empezó el concierto. Durante la actuación pudo escucharse a los asistentes gritar “no tenemos miedo”. Además, en esta ocasión Josh Homme se sentó a la batería y al terminar el concierto se dio un sentido abrazo con Jesse Hughes (Homme no estaba con la banda la noche de los atentados). Algunos asistentes cuentan que después del concierto los miembros de la banda estuvieron jugando a dardos y bailando con parte del público.

Pese a la importancia y el significado de volver a tocar en París, la actuación de Eagles of Death Metal no se libró de la polémica. Horas antes del concierto en una entrevista para una cadena francesa, Jesse Hughes cargó contra el control de armas en Francia. “Sé que la gente estará en desacuerdo conmigo, pero parece que Dios hizo a los hombres y las mujeres, y esa noche las armas les hicieron iguales. Odio que sea así, pero lo único que ha cambiado en mi mente es que quizá hasta que no tengamos armas nada va a cambiar. Todos tienen que tenerlas“, explicó el líder de la formación.

El cantante cree que si algunos de los asistentes del concierto en la sala Bataclán hubiesen llevado armas no hubiese habido tantas víctimas. Hughes considera que el control de armas no ayuda en situaciones como aquella. “¿Acaso evitó las muertes en el Bataclán? Si alguien cree que sí me gustaría escuchar sus argumentos porque no estoy nada de acuerdo”, sentenció el músico.