Día de la Música 2011: Lykke Li, Janelle Monáe y Yuck protagonizan la jornada del domingo

LYKKE LI. Foto cedida por Heinekenpro.com, fotógrafo: Juan Pérez-Fajardo

Ya estamos a lunes y dejamos atrás un gran fin de semana en el Día de la Música. A través de esta página (y de nuestro twitter, donde os hemos ido contando todo en directo), ya tuvimos la oportunidad de contaros cómo vivimos la jornada del sábado, pero el domingo también dio mucho que hablar. Y, sobre todo, fueron las representantes femeninas del cartel las grandes protagonistas, ya que claramente fueron lo mejor de la jornada junto con los londinenses Yuck.

Comenzamos la jornada de marcado sabor femenino con un gran concierto de las Dum Dum Girls, pero el primer momentazo del caluroso domingo llegó con los ya mencionados Yuck. Esta banda ha creado uno de los mejores debuts del año, con un sonido heredero del noise rock o el shoegaze de los 90. Por momentos, parecía que hubiésemos retrocedido casi dos décadas en el tiempo gracias a los temazos del disco homónimo de Daniel Blumberg y compañía, quienes supieron dar lo mejor de sí mismos pese al insoportable calor que reinaba en el Escenario ¡Madrid! (nota para la organización: por favor, mejoren la aclimatación/ventilación de este recinto para el año que viene, el calor allí era prácticamente inhumano).

Mientras Scala & Kolacny Brothers llevaban la música de su coro al público que se atrevía a estar al sol, otros tantos seguíamos resistiendo en el Escenario ¡Madrid! para ver una de las mejores actuaciones del día. La sueca Lykke Li salió al escenario de negro y con velo, y desde el primer segundo de su actuación logró meterse en el bolsillo al público tanto con su música como con su irresistible carisma. Hay que reconocer que la chica lo tiene todo, talento, voz, belleza y encima lo da todo en el escenario, donde lo mismo baila que canta que golpea los platillos. Conciertazo con mayúsculas, y desde luego de los momentos más comentados de todo el festival.

Muchos pasaron después a ver a Destroyer y Ron Sexsmith, pero el calor reinante en el Escenario ¡Madrid! hizo mella y había que descansar un poco y coger fuerzas para el resto de la jornada, que reanudamos viendo a otra gran diva que acudía ayer tarde a Matadero Madrid, nada menos que la norteamericana Janelle Monáe, con su aclamado The ArchAndroid bajo el brazo. Monáe se hizo acompañar de una completa troupe de unos 15-20 músicos que dieron un auténtico espectáculo. Pero sobre todo fue ella quien se encargó de poner a todo el público a bailar con una voz sencillamente espectacular. Hubo grandes momentos a lo largo del concierto, ya fuese la versión de I Want You Back de los Jackson Five, el cuadro que pintó al mismo tiempo que cantaba o el final del concierto con Cold War y Tightrope. La cuestión es que Janelle Monáe llegó, vio y venció, dejando a su público exhausto y con ganas de más. Tremenda artista, sí señor.

Y como de mujeres va la cosa, llegó el turno de Russian Red, presentando su reciente Fuerteventura. Acompañada de una banda de elegantes músicos trajeados e incluso encorbatados, Lourdes Hernández, también muy elegante, llevó sus temas intimistas y melancólicos al público madrileño. Si hay que poner un pero a este concierto, quizá sea el hecho de que, tras el torbellino de Lykke Li y Janelle Monáe, con la gente bien cargada de adrenalina, la música tranquila de Russian Red fue un contrapunto demasiado evidente que hizo que muchos no lo disfrutasen de la forma en que lo hubiesen hecho si este concierto se hubiera programado en otro orden. Aún así, la actuación de la madrileña fue impecable, y pudimos ver cómo Lourdes ha evolucionado sobre el escenario, cada vez más suelta y más bailarina durante sus actuaciones.

Glasvegas, que tocaban a continuación, estaban llamados a ser la gran sensación del domingo, pero no cumplieron con las expectativas. No podemos decir que fuese un mal concierto, pero tampoco fue bueno. Aún hoy sigo sin saber exactamente qué fue lo que no me convenció de la actuación, pero hubo un “algo” que impidió que éste fuese redondo. Y eso que nos ofrecieron todos sus temazos tanto del primer como del segundo disco, y son unos cuantos. Quizá fueron ciertos problemas de sonido, quizá la errática actitud de James Allan, quizá una cierta falta de conexión con el público en momentos puntuales. No sé. Eso sí, la que nos conquistó a todos (otra mujer protagonista, por cierto) fue la nueva batería del grupo, la sueca Jonna Löfgren, por su potencia con las baquetas en un concierto en el que tocó de pie todo el tiempo.

Finalmente, el encargado de cerrar este festival era el canadiense Daniel Victor Snaith, más conocido como Caribou, quien venía precedido por su gran actuación en el Primavera Sound de este año. La electrónica del canadiense fue un perfecto broche de oro al Día de la Música, haciendo bailar a todos los asistentes (aunque ya quedaban bastante pocos, suponemos que por eso de ser domingo) con temazos como Odessa y Sun.

Con Caribou, se dieron por concluidos los conciertos del Día de la Música, aunque sus actividades continúan este martes con la emisión de La Película del Día de la Música en el Teatro Circo Price de Madrid junto a las actuaciones de The Last Dandies y Supersubmarina.

Un gran fin de semana de música y un notable para el festival, que aún tiene alguna cosa que mejorar para futuras ediciones, ya sea la aclimatación de los escenarios o arreglar los graves problemas en los accesos ocurridos el pasado viernes. El actual formato de festival de dos días ha sido un gran acierto, y creo que debería mantenerse para años venideros. Ya estamos deseando que llegue la edición del próximo año.