Día de la Música 2011: Crystal Fighters y Wild Beasts, lo mejor del sábado

CRYSTAL FIGHTERS (Imagen cedida por Heinekenpro.com - fotógrafo: Juan Perez-Fajardo

Ayer arrancó la sexta edición del Día de la Música y la primera en formato festival de dos días. A pesar de que ya hace dos años se celebró en la misma ubicación, el Matadero Madrid, en aquella ocasión los conciertos tuvieron lugar en un solo día y de forma gratuita. Sin embargo, este año, se ha aumentado el cartel tanto en cantidad como en calidad y se han cobrado precios populares, una gran oferta de grandes bandas a precios para todos los públicos.

Además, este festival tiene algo que le diferencia de los demás, y que hay que reconocer que para los habituales asistentes a este tipo de eventos se hizo un poco extraño. Los conciertos empiezan por la mañana (en este caso, en la zona del mercado y de forma gratuita) y se extienden hasta poco después de la medianoche (un poco más tarde ayer por el retraso de Vetusta Morla, sobre el que hablaremos después). Por tanto, un festival en el que el sábado por la noche a eso de la 1-1:30 tienes que irte y seguir la fiesta por tu cuenta, algo no muy común en estos casos.

Pero eso sí, a lo largo de la larga y calurosa jornada, hubo mucha mucha calidad musical, que es lo que importa al fin y al cabo. De los conciertos de la mañana, nos gustaría destacar de nuevo a los barceloneses Odio París, que nos volvieron a conquistar con los temas de su disco de debut en un abarrotado Escenario UFI.

Aunque el primer concierto del festival propiamente dicho llegó a las 16:30 con los madrileños Ellos en el Escenario ¡Madrid!, que nos regalaron un setlist lleno de hits acompañados por un cuarteto de cuerdas que le dio un punto extra a sus canciones. Era la hora de la siesta y hacía un calor horrible, pero Guille Mostaza y Santi Capote lograron que los asistentes se olvidaran de dicha siesta y se pusiesen a bailar como si fuesen las 3 de la mañana. Muy buen comienzo.

En el mismo escenario llegaron los canadienses PS I Love You, que lograron llenar la nave en que se celebró el concierto con su potente sonido, realizado tan solo con guitarra y batería. Pero antes de que se acabase su actuación llegaba el turno de Anna Calvi en el Escenario RTVE.es. Una de las revelaciones del año llegaba por fin a Madrid y se presentaba con una brillante camisa roja bajo el abrasador sol que aún caía sobre el Matadero y un magnífico solo de guitarra para abrir su actuación. Lo que más nos impresionó de su actuación es la tremenda voz que se gasta, capaz de llenar el recinto entero y convencer a propios y extraños de la calidad de su propuesta. Seguía la música y continuábamos disfrutando cada vez más.

Poco después llegaron los madrileños Lüger presentando su recién estrenado segundo trabajo, Concrete Light, con tal calor en el Escenario ¡Madrid! que incluso uno de sus integrantes prácticamente salió en bañador a tocar. Potencia, psicodelia y sonido kraut fueron la firma de la banda en este Día de la Música, que continuó con la actuación de Toro y Moi en el Escenario entradas.com.

Y a las 20 horas llegó el turno de una de las actuaciones más esperadas del día. The Pains of Being Pure at Heart por fin traían su aclamado Belong a Madrid. El concierto comenzó bien, la banda iba desgranando temazos como Heart in Your Heartbreak, Belong o My Terrible Friend. Además, se mostraban como ellos son, simpáticos, unos chicos normales y corrientes, pero, entonces, cuando habían pasado unos escasos 40 minutos, la actuación terminó. Ciertamente, todos los asistentes nos quedamos con una sensación de coitus interruptus, pues nadie esperaba que la actuación de los neoyorquinos fuese tan breve. No sabemos si es cuestión de la banda o de la organización del festival, pero aunque el concierto estuvo muy bien musicalmente hablando, la duración fue muy decepcionante.

El turno fue entonces para Wild Beasts, que también presentaban su tercer trabajo Smother por primera vez en España. Y madre mía cómo suena la voz de Hayden Thorpe en directo señores. Este redactor tenía sus dudas de cómo sonaría la música de los ingleses en un festival y en una superficie tan grande al aire libre, pero el concierto superó todas mis expectativas previas. Muy bien la banda, muy conjuntados y dejando claro que disfrutan mucho con lo que hacen, y eso se nota en el resultado. Estupendo concierto.

Pero mientras muchos disfrutábamos de este concierto, fuera del Matadero, en los accesos al festival, reinaba el caos. A lo largo del día, me había preguntado cómo era posible que en todos los conciertos fuese tan cómodo lograr una buena ubicación cerca del escenario aunque llegases a tal sólo cinco minutos antes. Y ahí encontré la respuesta.

Cientos, puede que miles de personas acudían justo a tiempo para ver el concierto de Vetusta Morla, quienes tocaban a continuación. Fuera de entrar a juzgar la motivación por la que te compras una entrada de un festival para ver tan solo a un grupo y ni siquiera te pasas a ver al resto, algo que personalmente no entiendo, no se tuvo en cuenta esta posibilidad y los accesos al Matadero se vieron rebasados, con gente teniendo que esperar una o incluso dos horas para acceder al recinto. ¿Consecuencia? Se decidió retrasar media hora la actuación de los de Tres Cantos para que la gente pudiese llegar a verlo y se permitió a los asistentes acceder al festival sólo con la entrada sin necesidad de ponerles la pulsera de rigor. Un borrón dentro de un festival que hasta el momento estaba siendo magnífico.

Y en esas estábamos que finalmente comenzó la actuación de Vetusta Morla. Mucho fenómeno fan, miles de manos al viento, miles de gargantas coreando sus canciones, en definitiva, un público y una banda entregados y en perfecta comunión repasando los temas de su nuevo disco, Mapas, pero también los de su debut Un día en el mundo que, a mi entender, fueron los más coreados por los asistentes.

Aún quedaba un concierto, y menudo fin de fiesta que se encargaron de realizar los Crystal Fighters, que robaron el protagonismo al resto de bandas y se hicieron, al menos en mi opinión, con el título de mejor concierto del día, seguidos por Wild Beasts y THPOBPAT. Acompañados por las perfectas percusiones de su ya icónica txalaparta, se encargaron de que todo el Matadero bailase compulsivamente con sus canciones y la histriónica pero a la vez carismática actuación de sus miembros. Crystal Fighters consiguieron que todos nos fuésemos con una sonrisa en la cara y sus canciones retumbando en nuestros oídos. Increíble, si alguna vez pueden verles, no pierdan la oportunidad.

En ese momento, alrededor de las 1:30 de la madrugada, acababa la primera jornada del Día de la Música y muchos se preguntaban dónde seguir la fiesta. No sé dónde iría la gente anoche, pero hoy tenemos otra cita con la música y artistas como Dum Dum Girls, Yuck, Destroyer, Ron Sexsmith, Janelle Monáe, Russian Red, Glasvegas o Caribou. Que siga la fiesta…