Coldplay muestran su candidatura a dominar los estadios en Madrid

COLDPLAY

No hace falta decir que Coldplay es una de las bandas más importantes del panorama musical actual, con millones de fans alrededor del mundo. Pero tampoco es ningún secreto que, en Crazyminds, no nos ha gustado su último trabajo, Mylo Xyloto.

 

En mi caso, mi historia con Coldplay se asemeja a una relación fallida. Cuando les conocí, con su primer trabajo, me enamoré con canciones como Yellow, Don’t Panic o Trouble, y ese idilio continuó con A Rush Of Blood To The Head, su segunda entrega. E incluso con X&Y, aunque ahí ya se viesen pequeños retazos del giro hacia lo puramente comercial que vendría después, lo que me despertó las primeras dudas. Con Viva La Vida empecé a pensar que esta relación ya no me satisfacía y con Mylo Xyloto ha venido la ruptura.

 

Así que, con ese sentimiento, me dirigí ayer a la madrileña Plaza de Toros de las Ventas, donde alrededor de 17.000 personas iban a abarrotar el recinto para asistir a nada menos que la presentación mundial de este Mylo Xyloto que tanto está dando que hablar. Y por si fuera poco, el concierto se iba a retransmitir a todo el planeta en streaming por Youtube, lo que suponía una magnífica oportunidad de promoción internacional para Madrid.

 

Había una gran expectación en Las Ventas, se mascaba esa sensación de gran acontecimiento, de cita que no te puedes perder. A poco de las 22 horas, salió a escena Mario Vaquerizo a presentar a la banda de una forma un poco desconcertante. ¿A qué respondía su intervención? Pero bueno, afortunadamente fue breve y dio paso al corto/entrevista a la banda dirigido por Anton Corbijn, que necesitó tres intentos hasta mostrarse. Ahí pudimos ver a Chris Martin & co comentando el nuevo trabajo, imitando a los Monty Python, graffiteando una pared dispuesta para tal, tocando mediante mímica…Vamos, un pequeño aperitivo que gustó y divirtió a los cada vez más expectantes fans de los británicos.

 

En ese momento, llegó la cuenta atrás que precedió a la salida al escenario (que, por cierto, tenía un diseño precioso) de la banda, que arrancaron con los dos temas que también inauguran su último disco, el homónimo Mylo Xyloto y Hurts Like Heaven, mientras en Madrid comenzaba a llover ligeramente.

 

Sinceramente, me esperaba que, al tratarse de la presentación mundial del nuevo disco, hubiese poco espacio para sus clásicos (y que, como ha quedado claro en la introducción, son mis favoritos de la banda), pero la gran sorpresa de la noche, a modo personal, fue que el setlist fue muy variado con temas de sus anteriores álbumes. Y lo digo porque llegamos a Yellow, TEMAZO con mayúsculas, una preciosidad de canción que quedó perfectamente acompañada por una impresionante iluminación que tiñó Las Ventas de amarillo.

 

Después, otro clasicazo como In My Place, acompañado de una gran lluvia de colorido confetti, antes de dar paso a Major Minus, nuevo tema, y Lost!, primera canción que se atrevían a interpretar del Viva La Vida. Y hacemos un alto en el camino para destacar el siguiente tema, The Scientist, que realmente puso la piel de gallina. Preciosa canción que, interpretada en directo, emociona aún más que su versión grabada. Y a Chris Martin también le debió tocar su corazoncito al menos un poco, pues definió al público como “los mejores fans del mundo, sin duda alguna”.

 

Las Ventas siguió disfrutando con Violet Hill y God Put A Smile Upon Your Face antes de llegar al nuevo single recién estrenado por Coldplay y llamado a ser uno de sus nuevos éxitos, Paradise, acompañada por una animación de mariposas en las pantallas que rodeaban el recinto.

 

En esta fase, el concierto quizá perdió un poco de fuerza, un poco de energía. Martin & co interpretaron Up In Flames y Til Kingdom Come, tras la que el público empezó a corear un “oeoeoeoe” que, en mi opinión, reclamaba subir un poco la intensidad por parte de la banda (o quizá sólo celebrar lo bien que lo estaban pasando, oiga).

 

Politik fue la canción que precedió a uno de los momentos más esperados y solicitados de la noche, Viva la Vida, que quizá arrancó el momento de mayor locura colectiva en la plaza, con todo el público jaleando a la banda incluso terminada la canción, con un Chris Martin tumbado en el suelo.

 

Charlie Brown y Life Is For Living dieron paso al típico descanso que precedió a dos temazos más, la enorme Clocks (con pequeño receso para homenajear a Amy Winehouse y su Rehab) y el precioso Fix You (durante la que Chris Martin se puso a hacer un graffiti en el que ponía Madrid con un corazón sobre la i), antes de llegar al broche final con el Every Teardrop Is A Waterfall y ese ritmillo macarrilla de Ritmo de la Noche que puso Las Ventas patas arriba. Bueno, eso sin olvidarnos de los mega fuegos artificiales que nos regalaron, para que se vea que aquí hay presupuesto, oiga.

 

Coldplay mostraron su nuevo trabajo (y muchos de sus temas antiguos) al mundo y anunciaron, más claro y más alto que nunca, que quieren convertirse en los dominadores del poprock de estadio. Chris Martin & co están llamados a ser los nuevos U2, a dar grandes giras llenando grandes estadios, aunque eso suponga que su música haya dado un giro a lo puramente comercial. Desde luego, con conciertos como ayer y la gran acogida del nuevo disco entre su público más fiel, parece que vamos a tener Coldplay para rato.