Calexico – Algiers

CALEXICOLo reconozco: No había escuchado a Calexico. Era uno de esos grupos de los que habías oído hablar alguna vez  y que en algún momento te pondrías algún disco, pero que lo ibas dejando para más adelante. ¿Y qué pasó cuando descubrí –por fin– su música de la mano de este último álbum, Algiers? Sorpresa mayúscula, como hace tiempo que no me pasaba. Identificación plena con su música y pensamientos del tipo: “¿Cómo no lo había hecho antes?”. Porque este último trabajo me parece  ciertamente notable dentro de una trayectoria que tampoco desmerece, después de encontrarme trabajos como Carried To Dust, Feast Of Wire, o The Black Light. Un grupo original en sus formas, tradicional en su base y con unas melodías a veces oscuras y otras veces más pomposas y desenvueltas, pero que siempre te llegan directamente a la piel. Ellos son Calexico, vienen desde Arizona y te hablan de la vida en forma de canciones.

En este Algiers, se vuelven a centrar en las guitarras y la voz para dar forma a sus deliciosas composiciones, que abarcan un amplio universo de sentimientos, enfrentándose a todos ellos con la naturalidad y elegancia que les define.  El resultado es un trabajo definitivamente agradable de escuchar, que fluye con alegría y a veces con nostalgia, pero siempre con un estilo propio. En él nos encontramos un puñado de canciones destacadas como Splitter, con acordes irresistiblemente desgarradores o la más oscura y nostálgica Sinner In The Sea. Por no hablar de Para, que sigue esta senda de introspección  y eclosiona en su demoledor estribillo.  Resulta curiosa también Maybe On Monday, una serena y exquisita composición que va cogiendo ritmo por momentos, pero que aglutina las notas más graves y pesadas. En Puerto notamos los primeros ritmos latinos tan característicos del grupo, que nos transmiten ese efecto exaltador para el ánimo que tan bien se le da al grupo. Florecen también ramalazos de música cubana en No Te Vayas, una hermosa canción de desamor que además está cantada en español por el madrileño Jairo Depedro Zavala, en colaboración con el grupo.  Resulta cautivadora también Hush y su dulce melodía que atrapa los oídos, conformando un himno que nos despide poco a poco. Pero con The Vanishing Mind, hay pocas maneras más bonitas de decir adiós. Suenan notas trágicas, suaves, lentas, como una brizna haciéndose camino por el desierto. Quizá sea la mejor manera de definir su música: Frágil y sincera, oscura y acogedora a la vez. No puede negarse que la amplitud de miras y la riqueza musical que tiene este grupo han adquirido magnitudes cada vez mayores.  Se nota que ahora se sienten al igual que ese pájaro, que danza sobre el puerto. 

Las desérticas tierras de Arizona tienen ahora nueva banda sonora. Tan indómita como la propia región, tan hiriente como un cactus y tan fluida como la cascada de las Montañas Rocosas.  Algiers, hazme caso, es un disco de contrastes, pero es un disco que no te decepcionará.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8,3/10