Bside, la última noche del verano

Fotos: Bryn Slack

Ésta era la séptima edición del Bside, y lo que empezó siendo un pequeño festival para la gente de Murcia, ha acabado por atraer a más de 4.000 personas en sólo una noche.

Llegamos a la puerta del festival a las 19:30 y ya había una larga fila de gente haciendo cola. Toda esta masa corrió luego hacia la entrada cuando se abrieron las puertas media hora después, en lo que parecía una carrera para ver quién llegaba antes a la valla. Y es que a las 20:30 empezaba el Bside con la estelar aparición de los chicos Varry en el escenario, y allí estaban, puntuales y bien vestidos, los Varry Brava. Empezaron suave con canciones como Casualidad, Disco, Miedo y la gran Piérdete, la versión de Golpes Bajos La fiesta de los maniquíes y llegó el momento en que el murciano que tenía el micrófono dijo “Ésta es nueva, espero que os guste” y sonó No te conozco. Con el público ya desatado en las primeras filas y Óscar aún con las gafas de sol puestas, entonamos todos juntos Radioactivo, y con la esperada No gires el concierto llegó al final, y nuestras cuerdas vocales ya no daban para más.

Llegó el momento de Frutos y los suyos, el concierto de Second fue un aluvión de temazos como Demasiado soñadores, Muérdeme, Autodestructivos y Rincón exquisito. Y, por supuesto, Sean Frutos se subió a la columna de los focos en Rodamos. Otra gran idea que ha tenido el Bside es la forma del escenario, y es que estaba el escenario de los grupos atrás, quedando delante el miniescenario de los Djs a un escaso metro de la valla y habiendo una pasarela que unía ambos escenarios. Así que no hubo ni un solo grupo cuyo cantante no pasara al miniescenario para acercarse al público. En cada concierto, de repente llegaba el momento esperado en que el susodicho se acercaba y el público le abrazaba. Un acierto, muy probablemente sin proponérselo, por parte de la organización del Bside.

Puntuales, a las once Supersubmarina ya estaban en el escenario. Abrieron con Kevin McAlister y un sonido que no les acompañaba mucho. Y, por supuesto, no podía faltar Puta Vida.

Mientras esperábamos a que los Lori Meyers salieran a escena, ElyElla Djs pincharon The Greeks de Is Tropical, alguna que otra de LCD Soundsystem y Two Door Cinema Club para acabar con Toro de El Columpio Asesino.

Y era la hora de Lori Meyers, con un público bastante entregado que cantaba Alta fidelidad. Luego hizo su aparición en el escenario Chino de Supersubmarina y, ante la expectación creada, empezó a cantar Vigilia a dúo con Noni. Y los miles de personas que debían haberse congregado en las vallas se volvieron locos cuando Noni empezó a desabrocharse la chaqueta, porque a los dos minutos sabemos que acabará sin camisa y abrazado al público mientras canta Mi realidad.

La siguiente era la esperada Virgínia Díaz, del programa de Radio3 180 Grados, fue llegar ella y nos pusimos a bailar con temazos de Sidonie y sus queridos Second.

Llegábamos al final del Bside, y esperando en la valla para ver a The Leadings, aquello pintaba muy bien. Y no defraudaron, porque aunque fueran casi las cinco de la mañana, al escuchar y bailar canciones como Let me try o Stop recargamos las pilas. Y luego, a petición popular, salió a escena Óscar, el cantante de los Varry Brava, cantando Fucking Vj, un momentazo. Después vinieron una nueva: Feel ;y la ya un clásico: Revolution. Y por fin llegó el momento de Friday con Juan diciendo “Ésta es la última noche del verano, ésta es la última canción del verano”.

Hasta el año que viene Bside, nos vemos en primera fila.