BBK LIVE: primer día del festival bilbaíno con Coldplay, Beady Eye y Blondie

Foto: © Tom Hagen

Primer día del festival bilbaíno y la palabra es, sin duda, multitud. La sexta edición del Bilbao BBK Live comienza por todo lo alto e inaugura el festival con más gente de la que muchos esperábamos teniendo en cuenta que era jueves. Desde primera hora, las colas de los autobuses que subían a Kobetamendi eran larguísimas, aunque gracias a la organización excelente a la hora de recogernos y del gran número de autobuses que acudió constantemente a los puntos de encuentro, todo se hizo mucho más rápido de lo que a priori parecía. Aun así, algunos calculamos no muy bien el tiempo y no pudimos ver la actuación que el cuarteto de Balmaseda, Mild, ofrecieron en la Carpa Vodafone; toda una lástima porque sin lugar a dudas estos chicos tienen madera. Como siempre, una vez dentro lo que toca es darse una vuelta por el recinto y localizar puntos importantes, como el stand del cambio de moneda, los de comida y los más importantes de todos para muchos de nosotros, el mercadillo y sobre todo, las barras. A las siete y cuarto de la tarde y en el escenario principal empezaba a sonar el sonido de la lindísima Russian Red acompañada por sus músicos, ataviados con traje, lo que de repente hizo que los del otro lado del escenario tuviésemos aún más calor. Eso sí, estaban muy guapos. El show comenzó con cientos de personas acercándose a verla, cosa que, como digo, es muy raro para lo pronto que era. La joven empezó con temas de su nuevo y expectante disco y las supo intercalar a la perfección con su álbum debut I love your glasses que tantos éxitos la trajo y que la colocó en el mercado musical. Con canciones como I hate you but I love you o Every day, Every nigth, la gente se emocionaba y con The sun the trees y uno de los singles de su primer trabajo, They don´t believe la gente arrancaba a bailar; a bailar lo más que la música de Russian Red permite, claro está. Lourdes estuvo simpatiquísima en todo momento y muy agradecida de tocar ante tantas personas y en un lugar como ése, y lo cierto es que la ubicación del Bilbao BBK Live y sus vistas son perfectas. Se la veía muy a gusto en todo momento y yo me atrevería a decir que con ganas de volver en un futuro si se le presentase de nuevo la ocasión. Tomen nota señores organizadores. Poco a poco llegaban las actuaciones más deseadas de la jornada y es que el trío Beady Eye-Blondie-Coldplay tuvieron mucho tirón. Los primeros, Beady Eye, estuvieron muy flojos. Liam, salió al escenario muy en su línea: pelo chafazo, parka para no pasar frío (nótese el sarcasmo) y con la actitud que le caracteriza. Había mucha expectación con respecto a lo que haría esta remodelada formación proveniente de Oasis y lo cierto es que a más de uno nos dejó totalmente indiferentes. Hasta los últimos veinte minutos, la cosa no empezó a animarse, quizá algunos esperaban que regalasen algún tema de su anterior etapa aunque todo apuntaba a que no, y por eso y por la falta lógica de temas-himnos de la banda, los asistentes se quedaron con ganas de más. El dudoso punto a favor de Liam llegó cuando bajó a saludar al público, a dejarse tocar y fotografiar e incluso a dar la mano, eso sí, después de lo que nos pareció ¡¿haberse escupido en ella?! Tras el lleno hasta la bandera que ya había en Beady Eye nos trasladamos al otro escenario a vivir el momento “revival” de la noche, el concierto de Blondie. Esta vez sí recibimos lo que todos queríamos. La banda neoyorquina liderada por Deborah Harry sigue en plena forma después de todos estos años en el mundo de la música y ofrecieron una actuación de nivel. Temas menos conocidos de su último álbum, Panic of Girls publicado en 2010, eran seguidos con admiración por parte del público mientras esperábamos en cada corte reconocer los primeros acordes de la siguiente canción. No defraudaron a nadie y supieron hacernos bailar y movernos al ritmo de hits como Hanging on the telephone, Call me, Heart of glass y por supuesto Maria con el que vivimos momentos de impaciencia. La gente estaba ya animadísima y casi ansiosa de gritar el “Mariiiiiia” del estribillo, tanto que en cada estrofa se dejaba intuir. Finalmente la cantante optó muy sabiamente por guiarnos a todos para no cargarnos la canción, si de algunos hubiese dependido, solo habríamos cantado esa parte. Había muchas ganas de juerga. Y por fin el momento esperado por la mayoría, llegaba la hora de que Coldplay nos deleitase con su música. Los más de 30000 asistentes estábamos ansiosos por escuchar los temazos que Coldplay ha dejado a la historia musical reciente desde aquel grandioso Parachutes del año 2000, y así lo demostramos. La cosa empezaba con mucho color. La banda liderada por Chris Martin salía al escenario con fuerza, entre luces de neón y proyecciones coloristas en las pantallas grandes, fuegos artificiales y haces de luz que iluminaban el cielo. Todo apuntaba a que iba a ser un gran concierto. Desde la primera canción, Hurts like heaven, público y artistas hicimos buenas migas y disfrutamos unos de otros. Con los grandes temas de sus álbumes anteriores consiguieron meterse a todos en el bolsillo, y es que ¿quién no se emociona ante un In my place o un Yelow? No hubo descanso; Politik, The Scientist, Clocks, Fix you… Miraras para donde miraras solo se veían caras de felicidad, gente con los ojos lacrimosos de la emoción, la verdad es que no había forma de que no se te pusiese la carne de gallina con lo que se vivió anoche en lo alto de Kobetas. Increíbles momentos llenos de pasión cuando Martin se sentaba al piano. Precioso el detallazo de dedicarles un tema a Russian Red y Blondie y locura generalizada cuando tocaron Viva la Vida. Y como todo lo bueno acaba, el concierto de Coldplay también. Después de pedir los bises, como manda la tradición, volvieron a salir para rematar la actuación y lo hicieron con el polémico tema Every Teardrop Is A Waterfall, que aunque a algunos no les pareció el mejor tema para terminar la noche, poco importó lo polémico o no del tema a juzgar por la explosión de diversión que todos derrochaban.

Escrito por
Más de Lourdes Uñac

LAYABOUTS – SAVAGE BEHAVIOR

Layabouts, esa banda extranjera de Madrid. Lo digo porque cualquiera que los...
Leer más