BBK LIVE: Kasabian, Suede, !!!, Vetusta Morla y Kaiser Chiefs destapan la locura en la segunda jornada

SUEDE

Foto: Musicsnapper

¡Conseguimos sobrevivir a la segunda jornada del Bilbao BBK Live! Todo un logro.

El segundo día festivalero también traía un buen menú, pero antes de los platos fuertes The Mars Volta y TV on the Radio se presentaban en forma de suculento aperitivo para ir calentando motores y preparando el cuerpo para otra noche de buena música, grandes clásicos y, sobre todo, muchas ganas de disfrutar.

Aún de día, todos esperábamos la actuación de Vetusta Morla que, después de dos años, volvían al mismo escenario para presentarnos su último trabajo, Mapas. Salieron con ganas de mostrarnos los frutos que habían dado este tiempo de trabajo y la aceptación por parte del público fue total. La primera canción que tocaron de su anterior álbum fue Copenhage, y como podreis imaginar, solo cabían caras de emoción, comentarios sobre cuánto nos gustaba el tema y, cómo no, dejarse llevar. Ofrecieron un concierto sencillo, con intensidad y mucha fuerza que sirvió para asentarse y dar continuidad a los éxitos cosechados por Un día en el mundo, del que también sonaron temazos como Un día el mundo, La cuadratura del círculo o Sálvese quien pueda, con la que todos nos desahogamos bien con aquello de “hay tanto idiota ahí fuera”. Qué a gusto se queda una. Entre los temas nuevos no podían faltar En el río, el primero que conocimos, ni Maldita dulzura, por supuesto. Aunque dieron un muy buen concierto, para mi el gran fallo, o mejor dicho, la gran ausencia fue Sharabbey Road, toda una pena que no la tocasen porque es una inyección de energía brutal, pero también es cierto que no hay tiempo para todo y da para lo que da. Otra vez será.

Los siguientes en actuar eran Kasabian. Acto seguido de terminar Vetusta Morla, sonaba en el otro lado Club Foot; nos estaban llamando y allí acudimos. Sin tiempo para descansar ni digerir la anterior actuación, nos mudábamos canturreando el estribillo y bailando mientras caminábamos para buscar un buen sitio. Los británicos, que estuvieron hace poco en la primera edición del DCode, lo dieron todo, y es que como ellos mismos han dicho en alguna entrevista, son “hit tras hit”, no se les escapa una. Y como no podía ser de otra forma, para acabar otro himno. Fire fue el tema con el que cerraron su actuación y, aunque dura poco más de cuatro minutos, aquellos acordes se quedaron grabados en la cabeza de los que allí estábamos y no paramos de tararearla hasta que cambiamos de escenario y cogimos posiciones para el siguiente show. Gran concierto el de estos chicos, con mucha luz, enérgico y capaz de no dejar indiferente a nadie.

Muchísimas ganas de ver a Suede era lo que allí había. Después de las actuaciones de los anteriores grupos, era difícil conservar el nivelazo conseguido, pero dejaron claro que pueden con todo. La gente estaba ansiosa por ver cómo estaba la banda después de la separación, y los más jóvenes aprovechamos la oportunidad de ver por primera vez a este mítico grupo. Con un Brett Anderson al que no se le notan los años a la cabeza, nos regalaron un concierto impecable, sin ningún pero y con una elegancia increíble. Una puesta en escena muy sencilla y nada de adornos, sólo buenos temas y mucha profesionalidad por su parte. Grandes momentos con Animal Nitrate, en el que colaboramos gustosos cantando con todas nuestra fuerzas y con el que Anderson disfrutó bailando sobre las cajas. Supo sacarle partido a todo el escenario, con los consecuentes líos con el cable del micro, y le dio significado a la expresión “tener tablas”. Picos de intensidad y que levantásemos una buena nube de polvo fue lo que consiguieron con Trash o Beautiful Ones, que tampoco podían faltar. Muy cercano a sus fans en todo momento, se acercó a ellos en varias ocasiones sin problema alguno y dejó que grabaran mientras les cantaba a medio metro como si de un concierto privado se tratase. Estoy seguro de que los afortunados de las primeras filas recordarán bien la fecha de ayer unida a un montón de buenos momentos irrepetibles.

Esta vez sin cambiar de escenario, hacíamos tiempo para la cita con Kaiser Chiefs. La suerte que estábamos teniendo con la meteorología se esfumó del todo y el concierto tuvo que ser pasado por agua, problemas menores. A nadie le importó estar a remojo mientras la noche siguiese como hasta entonces. Gargantas desgañitadas cantaban con fuerza Oh My God y I Predict a Riot. Cuerpos cansados sacaban fuerza para bailar como locos con Everyday I Love You Less and Less y, bajo un cielo teñido de rojo por los focos, cantábamos Ruby para que todo Bilbao se enterase de que estábamos allí y que lo estábamos pasando en grande.

El último concierto de la noche corría a cargo de !!!. Comentarios sobre cómo se leía, de dónde salía ese nombre y qué era lo que hacían se oían en las colas de los baños. Muy pronto descubrirían que lo que hacen es pura diversión. La curiosidad que había se tradujo en locura, y llevó a todos a disfrutar como la ocasión merecía. Con un atuendo muy playero, el cantante se ganó a los que estaban viendo el concierto y a los que no también, ya que cuando se empezó a ver la original propuesta que nos presentaban, personas que estaban descansando se olvidaron del dolor de pies y se apuntaron a la fiesta. Puntazos como el olvidarse de la valla de separación del escenario para darse un baño de masas en varias ocasiones dieron aun más ganas de cachondeo al asunto. Los divertidos bailes del líder de !!! eran imitados por todos, pero nadie tenía tanta gracia y estilo como para hacer sombra al producto original. Aunque para estilo y originalidad, la de la chaqueta blanca tipo americana con leds que se puso a mitad del concierto. Broche de oro para una noche en la que no se puede encontrar un momento de bajón.