BAM: toda una fiesta mayor de música en Barcelona

GRUPO DE EXPERTOS SOL Y NIEVE

FECHA: 22, 23, 24 septiembre

LUGAR: Plaça del Rei, Parc del Fòrum, Plaça Reial…

Cuando llega el otoño, a finales del mes de septiembre, rascando los días cortos y el aire fresco (aunque este año se haga el remolón) la ciudad de Barcelona se viste de fiesta. Ciudad de festivales y conciertos per se durante el resto del año, no podía sino mantener el listón en su fiesta mayor. Y entre tradiciones populares se erige fuerte año tras año el Barcelona Acció Musical, más conocido por todos por sus siglas: BAM.

Lo que nació como alternativa a las tradicionales Festes de la Mercè hace ya ocho añazos, se dice pronto, se ha convertido en una cita ineludible anual en la ciudad. Tres días de música en los que disfrutar libremente y si rascarse apenas el bolsillo, que en estos tiempos se agradece, y que se proponen dejar sin aliento y exhausto hasta al más valiente.

La calidad de los conciertos programados y el hecho que sean ‘by the face’ es un punto a su favor. Y este año, a pesar de la crisis, bla, bla, los organizadores se han comportado y hemos podido gozar de una oferta para todos los gustos. Aunque los que nos deleitamos por el ‘indie’ patrio lo hemos gozado igual un poco más que el resto.

Como todos, imagino, días antes de un festival nos creamos una ruta de conciertos que quien más quien menos habrá cumplido al dedillo en esta edición de BAM. Pero como pasa también en todos los festivales había que sacrificar demasiadas cosas y nos hemos perdido mucho, mucho BAM. Nos da pena. Pero también hemos visto mucho. Aquí va lo que parte de la redacción de Crazyminds vio o intentó ver. Y digo intentó porque en nuestra primera tentativa, el primer día, fracasamos estrepitosamente. Fallamos en nuestro intento de ver a Astrud, que tocaban en la Plaza del Rey con el Col·lectiu Brossa. Llegamos, no vimos y por supuesto no vencimos. Pero ellos, los Astrud, sí lo hicieron y de qué manera. Porque congregaron a un grupo enorme e innumerable de personas que ocuparon la plaza desde primeras horas de la tarde y que no permitieron, a su vez, el acceso a muchos otros que llegamos más rezagados. Desde aquí nuestra  humilde petición señores organizadores del BAM. Para otros años Astrud o similares, por favor, en plazas más grandes, donde todos podamos gozar de su música pudiendo respirar, ver y oír con total tranquilidad. La plaza del Rey es encantadora. Sí, es realmente muy bonita, pero lo que tiene de hermosa lo tiene de pequeña. Y Astrud es mucho más grande que la plaza misma. Un grupo mítico que atrae a muchos incondicionales. Piénsenlo. Fin de mi petición.

Y después de todo ello y un poco enrabietados, por ese ‘fail’ en lo que era nuestra primera misión musical, y que nos quedamos con muchas ganas de contaros a los que no pudisteis asistir, llegamos a la jornada del viernes.
Y escarmentados por lo ocurrido el día anterior, llegamos pronto, mucho. Justo a tiempo para ver a los zaragozanos Tachenko. Teníamos ganas de volverles a ver a ellos solos, después de su acompañamiento magnÍfico a Micah P. Hinson como Pioneer Saboteurs en su revisión del Trompe Le Monde de los Pixies que nos dejó boquiabiertos en la sala Apolo de Barcelona hace no demasiadas semanas. Y nos encantaron. A pesar del poco público, no faltaron los incondicionales de la banda que tocó temas de siempre, mientras los trenzaba con los del último disco. Incluso se permitieron y se atrevieron, igual inspirados por la cercanía del mar Mediterráneo que tiñe de azul oscuro y brillante las vistas que rodean el Parc del Fórum y nos arropa con su brisa fresca y húmeda, a arrancarse con una versión del Mediterráneo de Serrat. Un gran concierto para comenzar la noche. Para ponernos a tono, pues quedaba mucho, mucho por ver y oír.

Y a los que venían a continuación les teníamos unas ganas locas. El nuevo disco de El columpio asesino brilla como un diamante, precisamente, y nos tiene revolucionados. Y su directo prometía y prometió. Puntuales, mientras el Fórum se llenaba poco a poco comenzaron a sonar sus melodías punzantes, potentes, poderosas, sombrías, algo turbias, siniestras, amargas, rabiosas que llenan de electricidad al más pintado y lo elevan a otros lugares envueltos por esa atmósfera en la que todo son sombras, niebla, pero en la que todo se ve tan claro y se entiende. Una grata sorpresa se llevó más de uno que no les tenía mucha afición, pues en directo sonaron de maravilla y la puesta en escena fue excelentemente pulcra. Y es que entre perlas y diamantes y la bravura de ese Toro que hizo sudar a todos los presentes no se merecen sino toda una buena legión de seguidores. Igual, uno de los mejores conciertos de este BAM, me atrevo a aventurar. Maravilloso chute de energía que bien valió la pena para dejarnos con las pilas cargadas, pues había todavía mucha noche por delante.

Y tras ellos llegaba el turno de Sidonie. No era un concierto convencional el de los catalanes, era uno de los más valientes a los que se ha enfrentado la banda nunca y, sobre todo, desde estas líneas todo nuestro respeto a la profesionalidad de Axel Pi, su batería, que ese mismo día perdía a su padre. Todo nuestro respeto y nuestro cariño y ánimo para él también. Y así, con la piel de gallina y conmocionados por la triste noticia, comenzó su concierto. Todo el público, que a esa hora ya era muchísimo, les arropó mientras hacían sonar, entre muchos de sus temas clásicos, los recién estrenados de su nuevo y flamante El Fluido García, que da ya sus primeros pasos y del que hablábamos ayer con la aparición del primer y sorprendente videoclip del tema El bosque. Un concierto especial y en el que todos pusieron de su parte para bailar ‘las canciones del viernes’ que ellos mismos despidieron. Pues las manecillas del reloj ya marcaban casi las 3 de la mañana, de un estrenado sábado que nacía entre sudor, canciones y fiesta. Los que iban a poner el broche de oro a la segunda jornada de BAM y nos iban a acompañar con sus canciones hasta la cama prácticamente, fueron los granadinos Lori Meyers que, puntuales, se dejaron la piel, la camisa de Noni Meyers también, y nos hicieron bailar y saltar como locos en otra de sus exhibiciones en la que repasaron temas de todos sus discos y también de su último Cuando el destino nos alcance, que gran parte del público se sabe de carrerilla. Empíricamente comprobado. Y así, nos alcanzó a nosotros el destino, escuchando y bailándoles llagábamos al fin de una tarde/noche más que divertida. Con la energía en reserva y parpadeante el cuerpo nos pedía descanso para sobrevivir a la última de las jornadas de conciertos. No podíamos fallar a Herman Düne y a Mando Diao. Conciertos de los que os hemos hablado estos días, también, en Crazyminds .

Pero tampoco podíamos faltar a otra cita ineludible en otro punto de la ciudad. Porque mientras los foráneos tocaban en la Antigua Fábrica Damm, otros, más ‘nostrados’, más de casa, hacían sonar su música en la bonita Plaza Real. Así, entre lluvia, mucha, nos dirigíamos allí. Con el miedo tras nosotros porque el aguacero nos dejara sin escuchar a Sr. Chinarro y empapados de rabia. Pero por suerte, la lluvia se rindió a la voz profunda de Antonio Luque. Y sin rastros de ella aparecieron después otros de Granada, Grupo de expertos solynieve. Parece que hubo una reunión de ‘granainos’ en la ciudad condal estas fiestas y a nosotros ¡qué nos gusta recibirles, oye!. Más alegre que de costumbre, Jota nos deleitó con su voz, que cuenta con incondicionales, cante en el grupo que cante. Aunque siempre nos acordamos de Los Planetas al escucharle, ¡qué le vamos a hacer!.

Y con ‘Grupo de expertos.’ nos lo pasamos en grande preguntándonos: ‘¿dónde estará Talavera de la Reina de Inglaterra y cómo será?’, ‘Viéndolo todo claro y meridiano’ porque en estos ‘sureños’ ‘se ve que hay calidad’. Y es así. Y tras pronunciar: ‘ya nos vamos, ya hemos trabajado suficiente por hoy’, no se podían despedir mejor que con un clásico: Déjame vivir con alegría. Y alegres eso sí, consiguieron estos granadinos que nos fuésemos a casa. Alegres y ‘con un higo chumbo y una aceituna’ rondando por nuestra cabezota hasta cerrar los ojos. Otros siguieron la fiesta en el Fórum, donde continuaba con Antònia Font o Mazoni entre otros. Pero sobrevivir a tanta fiesta, aunque placentero, no es nada fácil y ya hemos dicho al principio que el BAM es para los valientes. Nosotros entrenaremos para resistirlo de cabo a rabo el año próximo. ¡Palabra!.